CAPÍTULO III – GUILLAUME APOLLINAIRE
Guillaume Albert Vladimir Alexandre Apollinaire de Kostrowitzky, poeta,
novelista y ensayista francés.
Roma,
26-08-1880; París, 09-11-1918.
Hijo de la aristócrata polaca Angelika
Kostrowicka, y de padre desconocido (se cree que del militar italiano Francesco
Flugi d’Aspermont, aunque algunos apuntan a Monseñor Charles Theuret, obispo de
Mónaco), hizo sus primeros estudios en liceos de Mónaco, Cannes y Niza, y
posteriormente se trasladó con su madre a París.
En 1901, es contratado como tutor en Alemania
y se enamora de la institutriz Annie Playden, quien ignora sus insinuaciones.
Sus primeros poemas La Chanson du mal-aimé y L'Émigrant de Landor
Road, llevan las huellas de su dolor como hombre rechazado.
Regresó a París en 1902 y
publicó en La Revue blanche su primer cuento, L'Hérésiarque, que
firmó como "Guillaume Apollinaire". Luego publicó numerosos cuentos y
poemas en varias revistas y empezó a frecuentar los círculos artísticos y
literarios, todo lo cual le representó cierta notoriedad y los primeros
reconocimientos.
El centro de su obra fue la poesía, que
entendía como un arte inseparable del conjunto de experiencias de la vida
cotidiana.
En sus primeros poemas, escritos a finales
del siglo XIX, asomaban sus tendencias innovadoras, que lo ubicaron como una
figura de transición entre el simbolismo y el surrealismo.
Apollinaire dirigió y editó una colección de
clásicos eróticos (Maîtres de l'amour, 1909), colaboró en numerosas
publicaciones, como París-midi, Mercure de France y Les Marges,
que firmaba con el seudónimo de Louise Lalane, y fundó las revistas Le
Festin d'Esope, La Revue Inmoraliste (1903) y Les Soirées de
París (1912).
Escribió Les Onze Mille Verges (1907),
un relato pornográfico que firmó solamente con sus iniciales, la novela erótica
Les Exploits d'un jeune Don Juan (1908), y las prosas de L'Enchanteur
pourrissant (1909), obra basada en la leyenda de Merlín y Viviana a la que
siguieron una serie de relatos de contenido fabuloso.
Su libro de poemas Le Bestiaire ou Cortège
d'Orphée (1911) refleja la influencia del simbolismo, al tiempo que
introduce ya importantes innovaciones formales. El reconocimiento de la crítica
le llegó con Alcools (1913), poemario que establecerá un singular puente
entre las experiencias del simbolismo y las subsiguientes vanguardias.
En los años siguientes publicó L'Antitradition
futuriste (1913), Les paintres cubistes (1913), La Rome des
Borgia (1914) y Le Poète assassiné (1916), texto fantástico iniciado
en 1900 en el que aplicó su refinada ironía en la propuesta de una campaña para
exterminar a todos los poetas del mundo.
Por esa época trabajó como crítico para
varias revistas, desde las que defendió las nuevas tendencias, como el cubismo
de sus amigos Pablo Picasso y Georges Braque y el fauvismo de Henri Matisse,
con quienes compartió la vida bohemia de la época.
Se unió al ejército francés en 1914, fue
destinado a la artillería y continuó escribiendo. Al año siguiente fue
transferido a la infantería y a los pocos días fue herido por una metralla y
trasladado a París.
Después de algunos meses de convalecencia,
vuelve a escribir y acuña el término "surrealismo" en una carta al
poeta Paul Dermée.
En 1917, Apollinaire editó Les mamelles de Tirésias, una obra de teatro dedicada a esta nueva palabra.
En 1918 publicó su segunda gran colección poética, Calligrammes, pocos meses antes de morir. El caligrama es una disciplina artística que consiste en escribir un poema dándole una forma estética. Las frases y las palabras forman así un diseño reconocible. Apollinaire no inventó este género, pero contribuyó a difundirlo. Inventó la palabra "caligrama", a partir de las palabras "caligrafía" e "ideograma". Este género también es conocido como poesía gráfica.
En cuanto a su vida sentimental se sabe que
durante siete años mantuvo una relación tormentosa con la pintora Marie
Laurencin, después con la profesora Madeleine Pagès, para quien escribió Poèmes
secrets à Madeleine y más tarde con la aviadora Louise de Coligny-Châtillon
a quien dedicó sus ardientes Poèmes à Lou.
En mayo de 1918 contrajo matrimonio con la
pelirroja Jacqueline (Amélia Emma Louise) Kolb, La Jolie Rousse, a la
que Apollinaire llamó Ruby. Un matrimonio de apenas seis meses, puesto que el
poeta, con tan solo 38 años, murió víctima de la epidemia de gripe parisina de
1918.
Sus restos y los de su esposa descansan en el Cementerio Père Lachaise
de París.
La tumba es un monumento en forma de menhir, donde se lee un fragmento de su poema Les collines tomado de la colección Caligrammes, y debajo un caligrama de fragmentos verdes y blancos en forma de corazón formado por las palabras:
Mi corazón semeja una llama invertida.
(Mon cœur pareil à une flamme renversée).
El epitafio dice:
Finalmente me
he liberado
de todas las
cosas naturales,
puedo morir y
no pecar
y lo que nunca
nadie tocó,
yo lo toqué, yo lo sentí.
Y exploré todo
aquello que nadie
pudo jamás
imaginar
y sopesé muchas
veces
la vida misma
imponderable;
puedo morir sonriendo.
Acostúmbrate
como yo
a estos
prodigios que anuncio,
a la bondad que
reinará,
al sufrimiento
que soporto,
y conocerás el
Porvenir.
SI YO MURIESE LEJOS -
(Si je mourrai là-bas).
Si yo
muriese lejos, en el frente de guerra,
tú
llorarás un día, oh Lou, mi bien amada
y
entonces mi recuerdo se apagará por siempre
como el
obús que explota sobre el frente de guerra
bello obús que semeja las
mimosas en flor.
Y ese
recuerdo, entonces, que explotó en el espacio
con mis
gotas de sangre cubrirá el mundo entero,
el mar,
los montes, valles y la estrella que pasa,
los
deslumbrantes soles madurando en el cosmos,
como
los frutos de oro rondando a Baratier.
Olvidado
recuerdo que vive en cada cosa,
encenderé
tus labios y el haz de tus cabellos
y los
rojos pezones de tus senos rosados,
hermosuras
vivientes sobre tu piel lozana
reverdecidos
siempre por su hermoso destino.
Las
gotas de mi sangre con que se manchó el mundo,
al sol
darán fulgores de mayor claridad,
más
color a las flores, más vigor a las olas,
un amor
increíble bajará sobre el mundo
y lejos de tu cuerpo
revivirá el amante.
Lou, si
yo muero lejos, recuerda que se olvida,
-
recuérdalo en aquellos instantes de locura,
de
juventud y amores y ardor esplendoroso,
- Si mi
sangre es ardiente fontana de placer
que seas la más hermosa siendo la más feliz.
¡Oh, mi
mayor locura! ¡Oh, mi único amor!
INSCRIPCIÓN PARA LA TUMBA DEL PINTOR HENRI
ROUSSEAU, EL ADUANERO.
(Inscription pour la tombe du peintre Henri Rousseau
Douanier).
Gentil Rousseau, tú nos puedes oír, te saludamos
Delaunay y su esposa, el señor Queval
y yo.
Deja pasar libremente nuestro
equipaje por las puertas del cielo,
te llevaremos
pinceles, colores, lienzos,
para que puedas disfrutar de tus horas sagradas
pintando a la luz de la verdad eterna,
tal como pintaste mi retrato
de cara a las estrellas.
TUVE EL CORAJE DE
MIRAR HACIA ATRÁS
(J'ai eu le
courage de regarder en arrière)
Tuve el coraje de
mirar hacia atrás
los cadáveres de
mis días
marcan mi camino y
les voy llorando
unos se pudren en
las iglesias italianas
o en pequeños
bosques de limoneros
que florecen y dan
fruto
al mismo tiempo y
en todas las estaciones
otros días
lloraron antes de morir en las tabernas
donde ardientes
ramos rodaban
ante los ojos de
una mulata que inventaba la poesía
y las rosas de la
electricidad aún se abren
en el jardín de mi
memoria.
QUÉ LENTAMENTE
PASAN LAS HORAS
(Que lentement
passent les heures)
Tan lentas pasan
las horas
como pasa un
funeral
llorarás la hora
en que lloras
que irá con el
mismo afán
con que van todas las horas.
ENCUENTRO - (Rencontre)
Viajero mezcla
orgullo y bondad en tu existencia
supera al enemigo y
bebe a su salud
honra tu azada sin
dejarla inerte
rómpela por amor en
la derrota
y desprecia esto
Gozar sin llorar
la vid sin embriaguez y el campo sin cizaña.
CLOTILDE
La anémona y la
aguileña
en el jardín han
crecido
donde duerme la
tristeza
entre el amor y el
olvido
También están
nuestras sombras
que la noche apagará
el sol que las
oscurece
con ellas se esfumará
Dejan fluir sus
cabellos
las diosas del agua
viva
pasa, debes perseguir
esa bella sombra esquiva.
EL PUENTE MIRABEAU - (Le Pont Mirabeau - Fragmento final)
Pasan los
días y pasan las semanas
ni el tiempo pasado
ni los amores vuelven
bajo el
puente Mirabeau corre el Sena
llega la noche suena la hora
los días pasan yo me quedo.