CAPÍTULO XXXI - PAUL LAURENCE DUNBAR

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CAPÍTULO XXXI

                                        PAUL LAURENCE DUNBAR


 

Poeta y novelista estadounidense, hijo de esclavos negros.

Dayton, Ohio, 27-06-1872; id., 09-02-1906.


Fue el único estudiante negro en su grupo de secundaria y uno de los primeros poetas afroamericanos en ganar reconocimiento nacional.

Sus padres habían sido esclavos en Kentucky antes de la Guerra de Secesión.

Paul escribió su primer poema a los seis años y dio su primer recital público a los nueve.

A pesar de ser un estudiante brillante no podía costear sus estudios y tuvo que tomar un trabajo como ascensorista, después de terminar su educación formal en 1891.

En 1892, invitado a leer sus poemas en una reunión de la Western Association of Writers, impresionó de tal manera a la audiencia que el poeta James Withcomb Riley le escribió una carta de estímulo. Al año siguiente publicó la colección Oak and Ivy, y para pagar los costos de publicación vendía los libros por un dólar a la gente que se subía en su ascensor.

Para 1895 sus poemas ya aparecían en periódicos como el New York Times, y ese año publicó su segunda colección, Majors and Minors, con ayuda de sus amigos. Al año siguiente vio la luz una nueva colección, Lyrics of Lowly Life.

Encontró empleo en la Librería del Congreso en Washington, DC, y en 1898 se casó con la poetisa, periodista, cuentista y activista política Alice Ruth Moore. Se separaron en 1902, aparentemente por las relaciones lésbicas de Alice.

Cuatro años después de la muerte de Dunbar, Alice se casó con Henry Arthur Callis, destacado médico y profesor de Howard, matrimonio que terminó en divorcio.

En 1916 Alice se volvió a casar con el poeta y activista Robert Nelson, con quien vivió hasta su muerte en 1935.

Durante su estancia en Washington, Dunbar publicó la colección de relatos cortos Folks from Dixie, la novela titulada The Uncalled, y dos colecciones más de poemas, Lyrics of the Hearthside y Poems of Cabin and Field.

Hacia 1898 le detectaron los primeros síntomas de la tuberculosis y decidió dejar el empleo y dedicarse por completo a la escritura. Entre sus últimos trabajos figuran Lyrics of Love and Laughter, Howdy, Howdy, Howdy, y Lyrics of Sunshine and Shadow.

El deterioro de su salud lo obligó a regresar a casa de su madre en Dayton, -se había divorciado cuatro años antes- donde murió a sus tempranos 33 años, aquejado por la tuberculosis.

Sus restos reposan en un Mausoleo del Cementerio de Woodland en Dayton, Ohio.

La tumba al borde de la ruta a Woodland, recibe la sombra de un sauce plantado allí. Ese árbol invoca el poema A Death Song, que consta de tres estrofas, de las cuales la primera está grabada en su tumba y la segunda, que describe un lago a punto de llenarse, está representada en un vitral en la Sala Dunbar del Mausoleo de Woodland.

También está grabado en su tumba el epitafio que escribió para él el poeta Countée Cullen.



I.- EPITAFIO PARA PAUL LAURENCE DUNBAR.

(Del poeta Countée Cullen).


Nacido de la amargura del corazón,

la alegría fue una corona en su cabeza;

el orgullo mantuvo sus retorcidos labios entreabiertos,

sonriendo, para ocultar un corazón sangrante.



II.- De su poema A Death Song.


Reclinadme bajo los sauces, sobre la hierba,

donde al pasar canta la brisa.

Y cuando allí repose,

quiero oírla cantar:

“Duerme, cariño, descansa finalmente”.



UN CANTO DE MUERTE

(A Death Song)


Reclinadme bajo los sauces, sobre la hierba,

donde al pasar canta la brisa.

Y cuando allí repose,

quiero oírla cantar:

“Duerme, cariño, descansa finalmente”.


Reclinadme frente al agua que forma

la pequeña piscina, tan serena como un lago,

donde los pajarillos en primavera

venían a beber y cantar,

y los niños pasaban camino de la escuela.


Cuando haya descargado mis hombros, dejadme reposar

tan cerca que pueda oír los ruidos del camino,

porque creo que el último lugar

para calmar mi espíritu, será mejor

si descanso entre las cosas que siempre conocí.



CITAS


- El dinero es un gran dignificador.


- Espero que haya algo digno en mis escritos y no meramente la novedad de un rostro negro asociado con el poder de la rima, lo que ha llamado la atención.


- Un verdadero cantante de la gente - blancos o afrodescendientes. (The New York Times).


- Fue el primero en elevarse a la altura desde donde podía tener una vista en perspectiva de su propia raza. (James W. Johnson).

CAPÍTULO XXX - JOHN DRINKWATER

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 CAPÍTULO XXX


     JOHN DRINKWATER


 

John Drinkwater, poeta, dramaturgo, ensayista y crítico literario británico.

Leytonstone, 01-06-1882; Londres, 25-03-1937.


Era hijo de un actor de teatro que cambió el magisterio por los escenarios, y lo acompañó en las giras de la Shakespearean and Old English Company.

En 1903 dedicó su primer libro Poems: 1903 a Kathleen Walpole, cuyo nombre artístico era Kathleen Orford, actriz que conoció a través de un club dramático privado convertido luego en el Pilgrim Players. Se casó con ella en 1906 y se divorciaron dieciocho años después sin tener hijos.

Desde joven mostró interés por las representaciones teatrales y por la literatura en general.

En 1906 publicó el libro de poemas The death of Leander, en 1917 Four poetic plays, y en 1918 el drama histórico Abraham Lincoln, que tuvo enorme éxito en Estados Unidos y mejoró notablemente sus finanzas.

Gracias a ello, en 1920 John y Kathleen se mudan a Londres, y disfrutan de sus viajes a través del Atlántico y de sus frecuentes giras por Estados Unidos. Probablemente fue en uno de estos viajes que Kathleen se enamoró del brillante pianista ucraniano Benno Moiseiwitsch. Para vengarse, Daisy Kennedy, la violinista australiana esposa de Benno, logró empezar un romance con Drinkwater, que culminaría en matrimonio en diciembre de 1924.

En 1936 se publicó Garibaldi, otro de sus dramas históricos dedicado al líder nacionalista italiano Giuseppe Garibaldi, artífice de la unificación de su país. Entre 1922 y 1937 se publicaron los cinco tomos de Collected Poems. 

Como crítico literario publicó William Morris y Swinborne.


Sus restos reposan en el Cementerio de la Iglesia de Piddington, Oxfordshire, Inglaterra.

El epitafio es una estrofa de su poema Amaranta:


En un nuevo cerebro despertará el polvo dormido;

coraje y amor que conquistaron y murieron,

llamado una noche por la mente de un abandonado,

conocerá de nuevo la alegría del sol.




AMARANTA - (Amaranth)


La belleza olvidada sigue siendo belleza,

hermosa siempre sin pedir nada a cambio

ni a la cara de Helena, ni al poder de Alejandro,

y traspasa la muerte, pero vuelve a nacer.


En un nuevo cerebro despertará el polvo dormido;

coraje y amor que conquistaron y murieron,

llamado una noche por la mente de un abandonado,

conocerá de nuevo la alegría del sol.


Y todo lo que aquí hemos conocido como bello,

todas las pequeñeces, huidizas y olvidadas,

breves capullos caídos año tras año,


besos que no recuerda ni la aurora,

son ahora el argumento que llevamos

para conocer el corazón de la belleza.




EL VAGABUNDO - (The Vagabond)


Conozco los estanques donde crecen los tímalos,

conozco los árboles donde caen las avellanas,

conozco el bosque donde descansa el zorro rojo,

los olmos retorcidos donde ululan los búhos marrones.


Y rara vez tengo un chelín que pueda llamar mío

y nunca habrá una chica que pueda desposar,

gracias a Dios soy una piedra rodante

sin nada encima de qué preocuparme.


Hablo con las estrellas mientras van y vienen

todas las noches desde julio a junio,

estoy libre del discurso de los vientos que soplan

y sé qué clima cantará qué melodía.


No siembro semilla y no pago renta,

y no agradezco a nadie por sus regalos,

pero tengo un tesoro que nunca se agota,

soy el señor de una docena de condados.



CITAS


- La poesía es la comunicación a través de las palabras, de ciertas experiencias que no pueden comunicarse de ninguna otra manera.


- Los grandes hombres son raros, los poetas son más raros, pero el gran hombre que es un poeta, transfigurando su grandeza, es el más raro de todos los acontecimientos.


CAPÍTULO XXIX - ERNEST CHRISTOPHER DOWSON

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 CAPÍTULO XXIX


ERNEST CHRISTOPHER DOWSON


Ernest Christopher Dowson, poeta y novelista inglés.

Lee, Kent, 02-08-1867; Catford, Inglaterra, 23-02-1900.


Dowson perteneció al movimiento de Los Decadentes, grupo de poetas y pintores ingleses de la última década del siglo XIX que surgió como reacción a la literatura victoriana, y que incluía entre otros a William Butler Yeats, Lionel Johnson y Aubrey Beardsley. Se les tomaba por dandis, artistas vagabundos, bohemios y afrancesados.

Dowson estudió en Oxford y aunque no se graduó, sus lecturas lo convirtieron en un refinado lingüista y profundo conocedor de la obra de Horacio, Catulo y Propercio, poetas de lírica sublime que influyeron definitivamente en su escritura.


Empezó a trabajar en la compañía de su padre, participó activamente en la vida social que giraba alrededor del Rhymers’ Club, fundado por los poetas William Yeats y Ernest Rhys, y se dedicó a escribir poemas, relatos cortos y crítica literaria, mientras frecuentaba burdeles y se hundía en el alcohol y la absenta. Se enamoró de Adelaide Foltinowicz “Missie”, una adolescente polaca de tan solo 11 años que siempre lo ignoró y a quien dedicó uno de sus más conocidos poemas, Non Sum Qualis eram Bonae Sub Regno Cynarae.

La escritora Margaret Mitchell contó que la tercera estrofa de este poema le había inspirado el título de su famosa novela Gone with the wind.

Con el escritor Arthur Collin Moore, Dowson escribió las novelas A Comedy of Masks y Adrian Rome, de muy poco éxito.


En junio de 1897, Oscar Wilde, un admirador que lo valoraba altamente como poeta, le escribió:

Cher Monsieur le Poète: Ha sido muy amable de su parte venir a verme, y le agradezco muy sinceramente su agradable compañía y las muchas maneras amables con las que me recordó que, al menos una vez, era un señor del lenguaje y tenía el alma de un poeta.


Dowson murió en Catford, en casa del escritor y periodista Robert Sherard, amigo y primer biógrafo de Oscar Wilde, derrotado por una tuberculosis agravada por la depresión y el alcoholismo, cuando tenía apenas 32 años. Es muy probable que la trágica muerte de sus padres haya marcado también en buena medida las contradicciones que definieron el carácter contestatario de su aventura terrenal.

Al enterarse de su muerte, Oscar Wilde escribió a Leonard Smithers, editor de Dowson: “Espero que en su tumba haya hojas de laurel, y ruda, y también mirto, porque él sabía lo que es el amor”.

Nosotros seguimos celebrando la belleza de su poesía.

Sus restos reposan en el Cementerio de Brockley y Ladywell, al sudeste de Londres.

Sobre su tumba se lee uno de sus poemas, titulado con una cita de las Odes de Horacio, Vitae Summa Brevis Spem Nos Vetat Incohare Longam:



LA VIDA ES TAN BREVE QUE NO ADMITE ESPERANZA LARGA.


Muy breves son los llantos y las risas

y los amores, odios y deseos,

y de ellos nada, nada nos llevamos

al pasar el umbral.

Muy breves son los días de vino y rosas:

De un sueño en brumas nuestro sino emerge

y se cierra después de un breve instante

en otro sueño igual.



UNA ÚLTIMA PALABRA - (A last word)

 

Vamos pues: está cerca la noche;

ha muerto el día, las aves han volado;

y hemos recogido la siembra de los dioses;

desconsuelo y muerte; profunda oscuridad sobre la tierra,

pensativos como un buho, no podemos comprender

el llanto ni la risa, porque sólo aprendemos

superando la vanidad: sólo banalidades

han guiado nuestra perversa y desorientada voluntad.

Vamos pues, a un lugar extraño y frío,

a las Tierras Vacías donde justos y pecadores

encuentran su final, donde reposan los ancianos,

liberados del amor, el miedo y la lujuria.

¡Juntemos nuestras manos laceradas! Roguemos que la tierra

envuelva nuestros corazones enfermos de vida

y los convierta en polvo.



NO SOY EL QUE ERA BAJO EL REINO DE LA BELLA CYNARA.


                                                                                      Non sum qualis eram bonae sub regno Cynarae. 

                                                                                                                                                     Horacio en Odes.


Anoche, ah, ayer en la noche, entre sus labios y los míos
¡cayó tu sombra, Cynara! se dispersó tu aliento
sobre mi alma, en medio de los besos y los vinos;
estaba desolado y enfermo de una vieja pasión,
sí, desolado, mi cabeza inclinada:
¡te he sido fiel, Cynara! a mi manera.
 
Toda la noche sentí en mi corazón sus cálidos latidos,
toda una noche de amor y sueño entre mis brazos;
sin duda fueron dulces los rojos besos de su boca vendida;
pero estaba desolado y enfermo de una vieja pasión,
cuando desperté y vi que era gris la madrugada;
¡te he sido fiel, Cynara! a mi manera.
 
¡Tanto he olvidado, Cynara! llevado por el viento,
lanzando rosas desaforadamente entre la muchedumbre,
bailando, para olvidar tus lívidos, perdidos lirios;
pero estaba desolado y enfermo de una vieja pasión,
sí, siempre, porque era la danza interminable;
¡te he sido fiel, Cynara! a mi manera.
 
Clamé por música más frenética y un vino más fuerte,
pero cuando termina la fiesta y las luces se apagan,
¡entonces cae tu sombra, Cynara! la noche es tuya;
y yo, desolado y enfermo de una vieja pasión,
sí, sediento de los labios de mi deseo:
¡te he sido fiel, Cynara! a mi manera. 

CAPÍTULO XXVIII - JOHN DONNE

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 CAPÍTULO XXVIII


JOHN DONNE

 


Poeta y predicador inglés, exponente de la llamada poesía metafísica.

Londres, entre el 24-01 y el 19-06 de 1572; id., 31-03-1631.


A menudo se le menciona como el más grande poeta del amor en lengua inglesa, pero también brilló por sus tratados y poemas religiosos, epigramas, traducciones y como orador religioso.

Estudió en Oxford y Cambridge, pero no se graduó debido a que como católico romano no podía prestar juramento de lealtad a Elizabeth, reina protestante. Sin embargo, años después se convirtió a la religión anglicana.


Hacia 1598 Sir Thomas Egerton, primer vizconde de Brackley y destacado miembro de la corte lo nombró su secretario privado, cargo que desempeñó por cinco años. Por esa época, se enamoró de Anne More, sobrina de la esposa de Egerton, con quien tuvo que casarse en secreto en 1601, debido a la oposición del padre de la novia. Como consecuencia, el padre de Anne le retiró la dote, hizo encarcelar al poeta y obligó a Egerton a despedirlo de su cargo, lo cual le significó también un veto para ejercer cualquier cargo público. Llegaron entonces diez años de extrema pobreza, apenas suavizados por la ayuda de la familia de Anne y algunos trabajos ocasionales de Donne.

El lado positivo de esta época difícil fue la vasta producción literaria del poeta.

Hacia 1609 Donne se reconcilió con su suegro y recibió la dote de Anne.


Con la excepción de Anniversaries, que vio la luz en 1911, prácticamente toda su obra poética se publicó después de su muerte. Sobresalen Songs and Sonnets y Holy Sonnets.

De sus trabajos en prosa sobresalen Paradoxes and problems, una defensa de la inconstancia de la mujer; Biathanatos, una defensa casuística del suicidio; y la sátira sobre los jesuitas titulada Ignatius His Conclave, en inglés y en latín. Después aparecieron Essays in Divinity y Devotions upon emergent occasions.

Murió de cáncer estomacal y sus restos reposan en la Catedral de San Pablo en Londres. Allí se lee:


John Donne,

Doctor en Divinidad

después de diversos estudios, ejercidos desde su juventud

con perseverancia y éxito,

ingresó a las Órdenes Sagradas

bajo el influjo del Espíritu Santo,

y bajo el consejo y exhortación del Rey Jaime,

en el año de su Jesús de 1614 y 42 de su edad.

Habiendo sido investido con el Deanato de su iglesia

el 27 de noviembre de 1621,

fue despojado de él por la muerte el último día de marzo de 1631.

Reposa aquí en el polvo, pero contempla a Aquel

cuyo nombre está en las Alturas.



SONETO X - (De Holly Sonnets)


No te envanezcas Muerte; aunque te llamen

Poderosa y Temible, no lo eres.

No mueren, pobre Muerte, los que matas,

y eres tan incapaz que ni yo muero.

Si hay placer en el sueño y el reposo

hay mucho más en ti, donde muy pronto

encontrarán nuestros mejores hombres

un alma libre y paz para sus huesos.

Esclava del azar y los suicidas,

vives con el veneno, el mal, la guerra,

y es mejor un hechizo que tu aliento.

¿De qué presumes si tras breve sueño

voy a encontrar el despertar eterno?

Muerte, ya no eres muerte. ¡Morirás!



SONETO XIII - (De Holly Sonnets)


¿Y si hoy fuera del mundo última noche?

Marca en mi pecho, alma, donde moras,

la figura de Cristo, y dime entonces

si te puede afligir este semblante.

Nubla la luz el llanto de sus ojos,

la sangre de su frente cubre el rostro.

¿Puede enviarte al infierno aquella lengua

que ha pedido perdón por sus verdugos?

No, pero tal como en mi idolatría

a mis amantes dije la belleza

de la piedad, la fealdad es sólo

un signo de rigor: igual te digo,

a los malos se dan horribles formas,

esta, bella, tendrá piadosa mente.



MEDITACIÓN XVII - Fragmento - (De Devotions Upon Emergent Occasions).

 

                                                                                                              Nunc lento sonitu dicunt, morieris.

                                                        Ahora esta campana suena quedamente por otro,

                                                                                                                         me dice, morirás .


¿Quién no mira al sol cuando se eleva? Pero, ¿quién le quita el ojo a un cometa cuando estalla?

¿Quién no presta atención al tañido de una campana que suena por alguna razón? Pero, ¿quién puede desoír esa campana que está sacando de este mundo un pedazo de sí misma?


Ningún hombre es una isla en sí mismo; cada hombre es una parte del continente, una parte del todo. Si un terrón es arrastrado por el mar, Europa disminuye, como si de un promontorio se tratara, como si fuera la casa solariega de uno de tus amigos, o la tuya; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy involucrado con la humanidad, y por lo tanto nunca pregunto por quién doblan las campanas; doblan por ti.



CITAS


- Sé tu propio palacio, o el mundo será tu cárcel.


- La luz no tiene lengua.


- Son nuestros, aunque ellos no son nosotros.


- ¿Y quién entiende? Yo no, porque si lo hiciera te lo perdonaría todo.


- La muerte es un ascenso a una mejor biblioteca.


- El amor construido sobre la belleza, muere tan pronto como la belleza.


- Entonces, si el amor es pecado, déjenme ser pecador.