UNIVERSOS - VOLUMEN II. CAPÍTULO XVIII - HUGO VON HOFFMANNSTHAL

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 CAPÍTULO XVIII

HUGO VON HOFFMANNSTHAL

Hugo Laurenz August Hofmann von Hofmannsthal, poeta, novelista, dramaturgo, libretista, narrador y ensayista austríaco.

Viena, 01-02-1874; id., 15-07-1929.

      Pertenecía a una familia de banqueros de la alta burguesía y recibió una esmerada educación. Hizo sus primeros estudios en el Akademisches Gymnasium. Cuando ingresó a la Universidad de Viena ya era un poeta famoso.

      A su regreso del servicio militar estudió filología románica y en 1901 se doctoró con una tesis sobre la evolución de la poesía de Victor Hugo.

      Tenía apenas 17 años cuando se publicó Gestern (Ayer), su primera obra en verso, bajo el seudónimo de Loris Melikow.

      Sus poemas de juventud, de encendido lirismo, impecable dominio del lenguaje, exquisita sensibilidad y sorprendente madurez, atributos muy poco frecuentes en un joven de su edad, recibieron muy pronto el aplauso en algunos países de Europa, pero especialmente en Austria y Alemania.

      Luego vinieron piezas cortas en verso, como Der Tod des Tizian (La muerte de Tiziano), Der Tor und der Tod (El loco y la muerte) y Das kleine Welttheater (El pequeño teatro del mundo).

      En 1895 conoció a Gertrud (Gerty) Schlesinger, hija del secretario general de la banca anglo-austríaca, y seis años después se casaron. Tuvieron tres hijos, Christiane, Franz y Raimund.

      En 1901 hizo pública su fingida Ein Brief (Brief des Lord Chandos) (Carta de Lord Chandos), en la que exponía sus razones para hacer a un lado la poesía. Einmal und das andere Mal (Una y otra vez) uno de sus últimos poemas, es una invitación a vivir a pesar de las angustias que enfrenta el corazón humano.

      Marginada la poesía, se dedicó entonces a la adaptación de obras de dramaturgos consagrados como Mariage forcé, de Molière, y Edipo Rey y Electra, de Sófocles, esta última escenificada por Max Reinhardt en 1903.

      Hofmannsthel despertó el interés de Richard Strauss y de esa alianza resultó en 1909 la presentación de Electra, que Strauss había convertido en ópera.

      Entre 1909 y 1929 siguió colaborando con Strauss y durante esos veinte años escribieron libretos de óperas como Der Rosenkavalier (El caballero de la rosa), Ariadne auf Naxos (Ariadna en Naxos), Die Frau ohne Schatten (La mujer sin sombra), Die ägyptische Helena (La Helena egipcia) y Arabella.

         Fue fundador junto a Max Reinhardt, del afamado Festival de Salzburgo.

      El 13 de julio de 1929, su hijo Franz se suicidó y dos días después, luego de asistir al funeral, el escritor murió de un derrame cerebral. De acuerdo con su voluntad, fue enterrado con el hábito de franciscano terciario.

      Sus restos reposan en el cementerio de Kalksburg en Viena. Allí se leen los últimos versos de su poema Manche Freilich:

… y mi parte es más que la débil llama de una vida

o el sutil tono de una lira.

 

MANCHE FREILICH


Muchos, sin duda, deben morir bajo cubierta

donde rugen los pesados remos de la nave,

otros viven arriba, frente al timón

y conocen el vuelo de las aves y el misterio de las estrellas.


Muchos, con poderosos brazos, descansan para siempre

en el laberinto de las raíces del árbol de la vida,

otros tienen su lugar asignado

al lado de las sibilas y las reinas,

y se sientan allí como en su casa,

con las manos livianas y las mentes en blanco.


Sin embargo, desde aquellas vidas cae una sombra

sobre las vidas más felices de otros,

y las débiles se encadenan a las fuertes

como al aire y la tierra:


Sería inútil liberar mis párpados

del cansancio de los olvidados,

o mantener alejada mi alma sorprendida

de la caída silenciosa de lejanas estrellas.


Muchos destinos se han enlazado con el mío,

los hilos de la vida fluyen finamente mezclados,

y mi parte es más que la débil llama de una vida

o el sutil tono de una lira.


CITAS


- ¿Sabe usted de lo que tiene que liberarse nuestra época? Del individuo, del concepto europeo del individuo.


- El tono personal lo es todo. Quien no se atiene a él, renuncia a su libertad interior, que es la única que puede hacer posible la obra.


- Sólo los artistas y los niños ven la vida tal como es.


- Una pluma puede convertirse en una piedra, dependiendo de la mano.



UNIVERSOS - VOLUMEN II. CAPÍTULO XVII - HEINRICH HEINE.

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 CAPÍTULO XVII

HEINRICH HEINE


Christian Johann Heinrich (Harry) Heine, poeta, periodista, crítico literario y ensayista alemán.

Düsseldorf, 13-12-1797; París, 17-02-1856.

      Goethe aparte, a Heine se le considera el mayor poeta alemán de todos los tiempos.

      Era el mayor de cuatro hermanos que integraban una acaudalada familia judía. Su padre, Samson Heine, era dueño de una reconocida fábrica de textiles. Su madre era Peira van Geldern (Betty Heine).

Hizo sus primeros estudios en una escuela judía y de ahí pasó a otra católica donde aprendió francés.

      Se licenció en Derecho en la Universidad de Bonn, aunque sus intereses estaban más del lado de la Historia y la Literatura que de las leyes. En el invierno de 1820 asistió a la Universidad de Gotinga, pero tuvo que retirarse debido a que retó a duelo a un estudiante de cuyas ideas políticas discrepaba. La Universidad los suspendió por seis meses. Su tío Salomón, un banquero adinerado residente en Hamburgo que lo ayudó económicamente hasta su muerte, ocurrida cuando Heinrich tenía 47 años, decidió entonces enviarlo a la Universidad de Berlín.

      Heine siempre tuvo dificultades económicas debidas a su pobre habilidad para manejar sus finanzas personales.

      Su estadía en Berlín significó su conversión al protestantismo que, en sus propias palabras, sería “la boleta de entrada al mundo cultural europeo.”

      Durante varias etapas de su vida se vio discriminado y excluido tanto por sus orígenes judíos como por sus actitudes contestatarias y veleidades socialistas. Era un liberal radical.

      Escribió sus primeros poemas cuando sólo contaba 15 años.

      Publicó Intermezzo lírico en 1823, pero su primer éxito llegó en 1827 con la publicación de Buch der Lieder (Libro de canciones), que alcanzó doce ediciones en vida de Heine, fue traducida a 42 idiomas y tuvo el honor de ser la primera obra alemana traducida al japonés. El libro está inspirado en buena parte en el amor no correspondido de su prima Amelie Heine, hija del tío Salomón.

      La fama le llegó con la publicación entre 1826 y 1830 de los cuatro volúmenes de Reisebildern (Cuadros de viaje), que describen sus andanzas por varios países de Europa, especialmente Italia, Inglaterra y Alemania.

      Entre sus obras más reconocidas editadas y traducidas al español tenemos Atta Troll - El sueño de una noche de verano, El rabino de Bacharach, Ludwig Börne - Un obituario, El doctor Saul Ascher, La escuela romántica, Noches florentinas, Las memorias del señor de Schnabelewopski, Radikal - Una antología, Confesiones y Memorias y Sobre la historia de la religión y la filosofía de Alemania.

      Sus ideas, su radicalismo y sus cínicos ataques a la Academia alemana lo obligaron a exiliarse en Francia desde 1831 hasta su muerte. Allí se sintió amado y admirado e hizo amigos de la estatura de Théophile Gautier y Alexander Dumas, tan cercanos que fueron de los pocos que lo acompañaron hasta el cementerio de Montmartre.

En 1841 desposó a Mathilde Mirat (Augustine Créscence Eugénie Mirat. 1815-1883), una hermosa vendedora francesa a quien había conocido unos años atrás en una tienda de zapatos. Se enamoró de ella a pesar de que eran agua y aceite: no leía, le interesaba muy poco la cultura y no hablaba alemán. Sin embargo, se llevaron bien, estuvo a su lado durante su larga enfermedad y lo acompañó hasta su muerte.

      Heine pasó los últimos ocho años de su vida postrado en una cama debido a la parálisis ocasionada por una enfermedad en la columna -plumbosis para unos, esclerosis para otros-, y con serias dificultades de visión.

      Düsseldorf, su ciudad amada que por mucho tiempo lo desterró de su alero, tiene ahora motivos de sobra para sentirse orgullosa de él, y se ha ocupado decididamente de sanar las heridas y saldar la deuda con la memoria del poeta, haciendo bautismos con su nombre: una estación de metro, una maravillosa avenida en una de las zonas céntricas de la ciudad, un monumento en uno de sus parques principales, y lo mejor, la famosa Universidad Heinrich Heine.


      Sus restos reposan en el cementerio parisino de Montmartre, atendiendo el deseo de Heine de no ser sepultado en su natal Düsseldorf.

      En el mausoleo hay tres placas, cada una con una estrofa de su poema Wo (¿Dónde?), que el propio poeta había pedido grabar sobre su tumba:


I

¿Dónde, al final, encontrará reposo

alguien que está cansado de viajar?

¿Debajo de los tilos junto al Rhin?

¿En el sur a la sombra de un palmar?


II

¿En qué extraño desierto mis cenizas

una mano extranjera va a enterrar?

¿O dormiré tranquilo en una costa

bajo la arena tibia de algún mar?


III

Seré silencio inmóvil circundado

por el cielo de Dios aquí y allá;

y en la noche cual luces funerales

sobre mi frente estrellas flotarán.


      El hispanista, escritor y traductor alemán Johannes Fastenrath, en su obra La Walhalla refiere que las últimas palabras de Heine fueron: Dios me perdonará. Ese es su trabajo.



AMBOS SE AMABAN TANTO

(Sie hatten sich Beide so herzlich lieb). (Desde una versión en inglés de www.poetrynook.com)


Se amaban más allá de lo creíble -

ella era una ramera, él un ladrón;

y cuando ella pensaba en sus ardides,

se tiraba en la cama y se reía.


Pasaba el día en lances de lujuria

y la noche en el pecho del granuja;

y cuando vio que lo llevaban preso

sentada en el alféizar se reía.


Él le escribió clamando, “Ven a verme,

ven, que te añoro tanto y te deseo,

te llamo y languidezco”. Ella meneaba

su pequeña cabeza y se reía.


A las seis lo colgaron, y a las siete

el césped de su tumba estaba seco;

a las ocho, bebiendo vino tinto,

la ramera cantaba y se reía.


LA MUERTE ES LA NOCHE FRESCA

(Del Libro de Canciones, 89) (Der Tod, das ist die kühle Nacht. De Buch der Lieder. 89)

La muerte es la noche fresca,

la vida el calor del día.

Ya oscurece, tengo sueño,

me ha cansado la jornada.


Un árbol crece en mi cama

canta el ruiseñor adentro;

canta una canción de amor

y yo la escucho en mi sueño.



CITAS


- Si hubiese aprendido algo bueno, no tendría que escribir libros.

  (De su tío Salomon Heine).


- Donde se queman libros se termina por quemar hombres.


- Aún no se ha descubierto la brújula para navegar en la alta mar del matrimonio.


- La verdadera locura quizá no sea más que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente decisión de volverse loca.

- Después de Byron y de Goethe, las literaturas extranjeras no tienen otro nombre comparable al de Heine, y la misma Alemania, que lo maldice, pero lo admira, ha experimentado su influencia más de lo que cree. (Saint-Renè Taillandier).


UNIVERSOS - VOLUMEN II. CAPÍTULO XVI - HAFEZ

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 CAPÍTULO XVI

HAFEZ

 

Shamseddin Mohammad (Hafez), poeta lírico, profesor y traductor persa.

Shiraz, Irán, probablemente entre 1320 y 1325; id., a finales de 1388 o principios de 1389.


      No hay mucha información sobre su vida, pero a pesar del misterio y las leyendas que la rodean, se sabe que fue poeta de la corte y místico sufí.

      Desde muy joven manejaba con fluidez el árabe y el persa, lo cual le permitió adquirir una buena educación a pesar de las dificultades surgidas de la muerte temprana de su padre. Su nombre Hafez, es un seudónimo que significa “el que sabe de memoria el Corán”, que, en su caso, había aprendido desde su adolescencia.

      Llegó a ser profesor de estudios religiosos en la Universidad de Shiraz.

      Su poesía, adornada de Romanticismo Espiritual, recrea la sensualidad de los placeres del vino y el amor en la corte de Shiraz, y consta principalmente de poemas llamados ghazal, un formato tradicional relativamente breve que Hafez desarrolló, perfeccionó y enriqueció considerablemente, y cuyos orígenes no se han podido determinar de manera fehaciente, pero es casi seguro que haya tenido origen en Arabia; de hecho, ghazal es una palabra árabe, cuya raíz significa “hacer el amor”.

      Algunos estudiosos de la poesía de Hafez comparan el ghazal con el soneto y sugieren que este pudo haber sido el resultado de la asimilación de aquel a la cultura italiana. Hay que recordar además que el siglo XIII tuvo también una influencia importante de la cultura persa en los poetas italianos.

      Hafez tenía alrededor de 33 años cuando fue retirado de su cargo de profesor de estudios coránicos, y por esa época empezó a escribir poemas de protesta.

      En 1410, unos veinte años después de la muerte del poeta, su obra de más de 500 poemas caracterizados por un lenguaje llano, pero de elevado lirismo, fue editada por su amigo Mohammad Golandaam bajo el nombre de Diván (Regalo).

El escritor británico Edward Fitzgerald lo llamó “el mejor músico de las palabras”.

      Los restos de Hafez reposan en un monumento erigido en su honor en los Jardines de Musalla, a orillas del río Ruknabad en Shiraz, Irán. El lugar se conoce como Hafezieh y es uno de los sitios turísticos más visitados de Irán.

      En el mausoleo y sobre la tumba hay varias inscripciones que recogen fragmentos de sus poemas y, en algunos casos, poemas completos.

      Aquí, algunos, traducidos de versiones en inglés:

 

I

En tiempos de Adán, en el Jardín del Paraíso, la poesía de Hafez embellecía las páginas del libro de las rosas.

 

II

¿Dónde dice que nos encontraremos? Para acogerte me levantaré.

Soy el ave del paraíso y de la trampa del mundo me levantaré.


Si me llamas tu esclavo, juro por tu amor y señorío

que de la idea de reinar en la vida y en el mundo me levantaré.


Oh Dios, haz que caiga la lluvia de la alta nube conductora,

o como polvo vil del centro del mundo me levantaré.


Siéntate junto a mi tumba y trae vino y música,

al sentir tu presencia y tu perfume, danzando me levantaré.


Elévate, déjame contemplar tu belleza, criatura encantadora,

y yo, aplaudiendo, de la vida y del mundo me levantaré.


Aunque viejo, por una noche estréchame en tu pecho

y al alba, rejuvenecido, de tu lado me levantaré.


El día de mi muerte, déjame contemplarte un instante,

y como Hafez, de la lujuria del mundo y de la vida me levantaré.

 


 

III – EPITAFIO


He recibido, a Dios gracias, la buena nueva:

Me reuniré con mi Amado.

Finalmente voy a abandonar esta jaula

que aprisiona mi espíritu.

¡Amigo! ¡Amante!

Cuando vengas a mi tumba, embriágate

y que sea una borrachera perpetua.


Que tu ánimo esté lleno de un fervor que acreciente el amor,

y la esperanza.

Ten presente que la alegría de este mundo es corta;

pasará con los años vividos.

Lo importante es lo que al final quedará

de esta embriaguez que llevas en tu alma.

 

 

IV - GHAZAL 79

Sentado con mi vino y amada compañía,

hasta mi estancia llega la brisa celestial.

¿Por qué el pobre no puede jugar papel de Rey?

El límite es el cielo, la tierra es mi heredad.

La verde hierba esparce rumor de paraíso,

¿por qué debo tenerla cual puente de jardín?

Con ladrillos de vino tejed torres de amor,

son ladrillos de barro nuestro sino final.

Si el pueblo en la mezquita dialoga con la iglesia

en los que inspiran odio no busques la bondad.

No quieras injuriarme, no mancilles mi nombre;

solamente Dios puede contar mi derrotero.

De Hafez no soslayes el cuerpo ni la vida,

con todos sus errores, por él espera el cielo.