CAPÍTULO XCI - SARAH TEASDALE

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 CAPÍTULO XCI

SARAH TEASDALE 

Sarah Trevor Teasdale (Sarah Teasdale Filsinger, de casada), poetisa estadounidense.

Saint Louis, 08-08-1884; New York, 29-01-1933. 

Durante sus primeros años tuvo numerosas complicaciones de salud, por las cuales tuvo que recibir su primera educación en el hogar y aplazar su ingreso a la escuela hasta los 10 años.

A los veintitrés años publicó su primer poema en el Reedy’s Mirror y también su primer poemario Sonnets to Duse and Other Poems.

Posteriormente aparecieron Helen of Troy and Other Poems en 1911 y Rivers to the Sea en 1915.

Entre sus admiradores estuvo el poeta Nicholas Vachel Lindsay.

En diciembre de 1914 contrajo matrimonio con Ernst Filsinger, que desde hacía varios años era un devoto de su poesía.

Quince años después, empezó a sentirse sola debido a la intensa actividad empresarial de su marido, y decidió iniciar los trámites para el divorcio. Se quedó viviendo en New York, muy cerca de su antiguo hogar y volvió a escribirse con Vachel Lindsay, ya casado y con hijos.

Su consagración definitiva llegó con la colección de poemas Love Songs en 1918, por la cual recibió el primer Premio Pulitzer de Poesía de la historia y el premio de la Sociedad de Poesía de su país.

De su producción posterior merecen destacarse The Answering Voice y Flame and Shadow.

Próxima a cumplir cincuenta años, divorciada y con problemas depresivos, una alta dosis de somníferos acabó con su vida.

Sus restos reposan en el Cementerio Bellefontaine Cemetery de Saint Louis, Missouri.


Dejó escritas sus últimas palabras en el siguiente poema:


NO ME IMPORTARÁ - (I Shall Not Care)

Cuando sepas que he muerto y el abril luminoso

sus húmedos cabellos sobre mi tumba agite,

aunque a mi lado inclines tu corazón en ruinas,

ya no me importará.

Tendré la paz que tienen los árboles frondosos

cuando la lluvia comba sus generosas ramas;

y estará en el silencio mi corazón más frío

que lo que ahora estás.


VENDRÁN LLUVIAS SUAVES (Tiempo de Guerra) - (There Will Come Soft Rains. War Time)

Vendrán lluvias suaves y el olor a tierra,

y las golondrinas de luciente trino;

ranas en estanques croando en la noche,

ciruelos silvestres de blancura trémula,

y los petirrojos de plumas de fuego

silbando caprichos en las alambradas;

y no habrá quien sepa de la guerra, nadie

la tendrá presente cuando haya acabado.

No le importaría ni al árbol ni al pájaro,

si el género humano desapareciera.

Y la primavera al despertar al alba,

apenas sabría de nuestra partida.


DESPUÉS DEL AMOR - (After Love)

La magia terminó,

nos encontramos como tantos otros,

pero ahora por mí no haces milagros;

tampoco yo por ti.

Tú eras viento y yo mar –

se acabó el esplendor de nuestras vidas,

me he vuelto indiferente como el lago

cerca del litoral.

Y aunque el lago esté a salvo

de todas las mareas y tormentas,

más amargo que el mar termina siendo,

por su serena paz.


AMOR SEPULTADO - (Buried Love)

Enterraré mi amor desvencijado

a la sombra de un árbol,

en la cima de un alto y negro bosque

donde nadie lo vea.

No pondré una corona en su cabeza,

ni lápida a sus pies,

porque me queda de esa amada boca

un amargo sabor.

No volveré otra vez hasta su tumba:

Hace frío en el bosque.

Juntaré entre mis manos la alegría

que puedan sostener.

Yaceré donde más soplan los vientos

bajo el ardiente sol.

Y esperaré para llorar, la noche,

cuando nadie lo sepa.

 

SI LA MUERTE ES AMABLE - (If Death is Kind)

Si la muerte es amable, y hubiera algún retorno,

una noche fragante vendremos a la tierra,

a por esos caminos buscar el mar, y al paso,

aspirar madreselvas, las mismas, bajas, blancas.

Bajaremos de noche a esas playas rugientes

y al prolongado, amable estruendo del océano,

aquí por una hora, con luz de las estrellas,

viviremos felices, que los muertos son libres.


EPITAFIO - (Epitaph)

Sereno declive, como una hoja roja descendiendo

cuando no existen ni el viento ni el ruido de la lluvia,

sólo el aire del otoño y, otra vez, el interminable

bosquejo de todo lo que hay sobre la tierra.

Así sea, dejad que la nieve caiga profunda, y cubra

todo lo que una vez fue bebido con luz y aire.

La tierra no lamentará a su amante infatigable,

ni él despertará para saber que a ella no le importa. 


CITAS

- Oh, belleza, ¿no eres suficiente?

  ¿Por qué estoy llorando después del amor?


- Nadie que valga la pena poseer

  puede ser completamente poseído.

  (De Advice to a Girl).


- Quisiera vivir en tu amor como la hierba marina vive en el mar, sostenida por cada ola que pasa, arrastrada por cada ola que retrocede.

(De I Would Live in Your Love).

 

 

CAPÍTULO XC - SAMUEL TAYLOR COLERIDGE

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CAPÍTULO XC

SAMUEL TAYLOR COLERIDGE

 

Samuel Taylor Coleridge, poeta, crítico y filósofo inglés, reconocido como una de las más altas eminencias del romanticismo británico, movimiento que fundó junto con su amigo William Wordsworth.

Ottery St. Mary, 21-10-1772; Londres, 25-07-1834.

Era el hijo menor de una familia de trece hermanos, formada por Ann Bowdon y John Coleridge, pastor anglicano que quiso inclinar a Samuel hacia la vida religiosa, pero falleció cuando este tenía apenas nueve años.

La difícil situación económica de su familia lo llevó a Christ’s Hospital School, institución de caridad londinense donde además de recibir una esmerada educación literaria, encontró la amistad del poeta Charles Lamb y el amor de Mary Evans, hermana de un compañero de estudios y una de sus primeras musas.

A los quince años inició estudios superiores en el prestigioso Jesus College de Cambridge, pero por diversas razones se retiró siete años después sin haber logrado terminar carrera.

Allí hizo amistad con el poeta Robert Southey –con cuya cuñada Sara Ficker se casó en 1795- y ambos se enfocaron en la creación de una comuna que llamaron Pantisocracia.

En 1795 conoció a William Wordsworth, amistad que, tres años después, terminó en la creación de Lyrical Ballads, obra que introdujo el Romanticismo en la literatura inglesa.

Por esa misma época esciribió dos de sus libros más famosos, que los críticos ubican dentro de la llamada “poesía de misterios”: The rime of the ancient mariner y Kubla Khan.

A principios del nuevo siglo, tras un par de años en Alemania se instaló en Keswick, al noroeste de Inglaterra, donde se agravaron sus problemas matrimoniales debido a su relación con Sara Hutchinson y su delicado estado de salud por su adicción al opio, que utilizaba para aliviar su reumatismo.

A Sara dedicó su conocido poema romántico Dejection: An Ode.

En 1817 se publicó su Biographia Literaria, un libro sobre teoría y crítica literaria, que incluye disertaciones y apuntes sobre métrica y  estilo, entre otros temas.

 

Murió de un ataque al corazón, un poco antes de cumplir 62 años.

 

Hay cinco epitafios en su tumba de la Iglesia de San Miguel en Highgate, Londres, donde reposan sus restos. El primero fue compuesto por el propio poeta:

 

I.-

¡Detente, Pasajero Cristiano! – Detente, hijo de Dios,

y lee con manso corazón: Bajo éste césped

descansa un poeta, o al menos eso pareció alguna vez.

¡Eleva una meditación como plegaria por S.T.C.,

que estuvo un año respirando con dificultad

y encontró la muerte en vida,

para que pueda aquí encontrar vida en la muerte!

Por Dios, misericordia: Que sea perdonado por la fama

que buscó, y esperó, a través de Cristo.

¡Haz tú lo mismo!

 

II.-

JAMES AND ANN GILLMAN,

Los amigos con quienes él vivió

durante éste período, le dedican ésta lápida.

Bajo el agobio de la más larga

y dolorosa enfermedad,

su actitud fue inalterablemente dulce y angélica.

Fue un amigo siempre amable y constante,

el más bondadoso y el mejor de los maestros,

el más encantador compañero de hogar.

 

III.-

Oh, forjado para tiempos más tranquilos y corazones más nobles

oh, estudioso Poeta, elocuente para  la verdad!

Filósofo! despreciando la riqueza y la muerte,

todavía dócil, infantil, lleno de vida y de amor!

 

IV.-

AQUI

Sobre ésta piedra monumental,

tus amigos inscriben tus méritos.

¡Lector, para el dolor del mundo

una luz se ha apagado en la tierra!

Pero para éste piadoso y exaltado cristiano

¡Alegría, y de nuevo te digo, alegría!"

 

V.-

Donde esté tu tesoro

Allí esté tu corazón.

S.T.C.

 

 

INSCRIPCIÓN PARA UNA FUENTE EN UN BREZAL

(Inscription for a fountain on a heath).

 

¡Este sicomoro, a menudo con música de abejas,--

carpas como esta querían los Patriarcas! ¡Incólume gigante,

cubran todas tus añosas ramas esta tienda,

el pequeño cuenco redondo, que esta prominente piedra

resguarda de las hojas que caen! ¡Larga sea la Primavera,

serena como el aliento de un niño dormido,

y lance al caminante sus heladas aguas,

con pulso firme y suave! Que no cese

la danza silenciosa de esos diminutos conos de arena,

que en su base, como los Pajes de las Hadas,

alegres y pequeños, danzan continuamente,

sin perturbar la superficie tersa de la Fuente.

Aquí están el crepúsculo y la calma: aquí hay musgo,

una mullida silla, y una sombra intensa y generosa.

Puedes buscar muy lejos y no hallarás un árbol semejante.

¡Bebe aquí, Peregrino; descansa aquí! Y si tu corazón

es inocente, también aquí revivirás tu espíritu,

oyendo sonidos apacibles, o los vientos que pasan

o el murmullo de las abejas rumorosas.



CAPÍTULO LXXXIX - ROBERT LOUIS STEVENSON

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 CAPÍTULO LXXXIX

ROBERT LOUIS STEVENSON

 

Robert Louis Balfourt Stevenson, poeta, novelista, dramaturgo, cronista y ensayista escocés.

Edimburgo, 13-11-1850; Vailima, Islas Samoa, 03-12-1894.

Nació y creció en el seno de una familia acomodada. Era el hijo único de Thomas Stevenson, un próspero ingeniero civil, y su esposa, Margaret Isabella Balfour.

Asistió a la Academia Edimburgo antes de ingresar, a los diecisiete años a la Universidad de Edimburgo, donde obtuvo su grado en Derecho, pero nunca ejerció la abogacía. Desde niño tuvo complicaciones de salud ocasionadas por deficiencias pulmonares, por lo que tuvo que permanecer en cama mucho tiempo. Su niñera le contaba entonces numerosas historias que despertaron su interés por la literatura.

En 1873 conoció en Suffolk al erudito inglés Sidney Colvin, de quien se hizo amigo para toda la vida, y a Fanny Sitwell, quien más tarde se casó con Colvin. Sitwell, una mujer mayor con encanto y talento, descubrió al joven y se ganó su confianza. Pronto Stevenson estuvo profundamente enamorado y, a su regreso a Edimburgo, le escribió una serie de cartas en las que primero hacía el papel de amante, luego de adorador y luego de hijo. Uno de los varios nombres con los que Stevenson se dirigía a ella en estas cartas era “Claire”, hecho que muchos años después de su muerte daría lugar a la idea errónea de que Stevenson había tenido una aventura con una chica humilde de Edimburgo, con ese nombre. Con el tiempo, la pasión se convirtió en una amistad duradera.

Sus primeros escritos, como An Inland Voyage en 1878 y Travels with a Donkey in the Cévennes en 1879, reflejan sus impresiones sobre los primeros viajes que tuvo que hacer, en busca de climas más benignos para su delicado estado de salud.

En un viaje posterior a California, conoció a Fanny Vandegrift Osbourne, una divorciada estadounidense diez años mayor, con quien contrajo matrimonio en 1880.

En 1881 publicó Virginibus Puerisque (Of Maidens and Youths), su primera colección de ensayos. En abril de 1882 abandonó Davos, pero una estancia en las Scottish Highlands, que dio lugar a dos de sus mejores cuentos, Thrawn Janet y The Merry Men, le produjo hemorragias pulmonares, y la pareja se transladó al sur de Francia.

Después de publicar su famosa novela Treasure Island en 1883, Robert y Fanny pasaron una temporada en Suiza y la Riviera francesa, y regresaron a Escocia en 1884, estancia que se prolongó hasta 1887. Durante este período publicó otras dos novelas de aventuras, The Black Arrow: A Tale of the Two Roses y Kidnapped, y un relato del llamado terror fantástico, que se sigue leyendo con mucho interés en la actualidad, The Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde.

En agosto de 1887, aún en busca de salud, Stevenson partió hacia Estados Unidos con su esposa, su madre y su hijastro. Al llegar a Nueva York, se hizo famoso, con editores y editores que le ofrecían lucrativos contratos. Se quedó por un tiempo en las montañas de Adirondack, donde escribió varios ensayos y comenzó The Master of Ballantrae.

En 1888 inició con su esposa un viaje de vacaciones por las islas del Pacífico sur, y llegaron hasta Samoa, donde habría de vivir sus últimos años, rodeado del afecto y la admiración de los nativos. Lo bautizaron Tusitala, “el narrador de historias”.

De esta última etapa de su vida nos quedan Across the Plains, The Master of Ballantrae, In the South Seas, Survivor, The Bottle Imp and Other Tiles, Catriona, el volumen de poemas A child’s Garden of Verses y la novela inconclusa Weir of Hermiston. Además, las dos novelas que escribió a cuatro manos con su hijo adoptivo, el escritor Lloyd Osburne: The Wrong Box y The Ebb-Tide.

Menos de un mes después de cumplir 44 años, una hemorragia cerebral acabó con su vida.

En la casa de la Familia Stevenson en Vailima, Samoa, se leen sobre su tumba las dos estrofas de su poema Requiem, que había compuesto diez años antes, cuando su estado de salud lo hizo pensar que no viviría mucho más:


Bajo el inmenso y estrellado cielo

cavad la tumba donde duerma en paz.

Feliz viví y alegremente muero

y ésta será mi súplica final.

Grabad sobre mi lápida estas letras:

“Aquí descansa donde quiso estar;

del monte el cazador está de vuelta

y el marino regresa de la mar.”

(Hyères, mayo, 1884).


EPITAFIO PARA EROTION - (Epitaphium Erotii)

Aquí duerme Erotion, a quien el destino se llevó

a los seis años. ¡Viajero (cuando también yo muera,

lo cual sucederá en mi granja campestre),

honra todos los años a este pequeño espíritu!

Luz para tu corazón, salud para tus hijos, es mi deseo,

y que sea esta, en tu verde granja, la única tumba.


EPITAFIO

Yo, a quien Apolo visitó alguna vez,

o fingió visitar, ahora, que ha llegado mi día,

duermo completamente; no sabré en absoluto

del cansancio de lo mutable; no percibiré

las inconmensurables arenas de los siglos

apurando el agua pálida, ni el estruendoso

ritmo musical de las nuevas generaciones.



CITAS


- La única finalidad de la vida es ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser.


- No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices.


- La política es tal vez la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación.