CAPÍTULO XCVIII - WALT WHITMAN

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 CAPÍTULO XCVIII

WALT WHITMAN *

Walter Whitman, poeta, ensayista, periodista, profesor, enfermero y humanista estadounidense.

West Hills, Long Island, New York, 31-05-1819; Camden, New Jersey, 26-03-1892.

Era el segundo de nueve hijos del carpintero británico Walter Whitman y la holandesa Louisa Van Velsor, una familia de escasos recursos y frecuentes dificultades económicas.

El padre de Walt era un hombre autoritario, poco afectuoso, proclive a la violencia y aficionado a la bebida. En el poema autobiográfico There was a child went forth, el poeta lo describe como


El padre, fuerte, autosuficiente, viril, mezquino, colérico, injusto,

El golpe, la palabra fuerte y rápida, el trato estricto, el señuelo astuto.


Su esposa Louisa, en cambio, fue una madre cariñosa y perseverante que mantuvo una estrecha relación con Walt e influyó positivamente en su vida.

Aprendió sus primeras letras en una escuela pública de Brooklyn, antes de emplerase sucesivamente como aprendiz de imprenta, impresor, profesor de distintas escuelas, periodista, asistente de teatros, editor, constructor inmobiliario y enfermero, para concluir que su vida eran las letras y dedicarse por completo a ellas.

En 1842 se publicó Franklin Evans, su única novela, de la cual renegó y se avergonzó años después, llamándola “maldita podredumbre”.

En la primera edición en 1855 de Leaves of Grass, su más famosa obra, que revisó, corrigió y aumentó durante toda su vida, se autodefinía:

“Walt Whitman, americano, uno de los duros, un cosmos, desordenado, carnal y sensual, no sentimental, ni por encima de hombres o mujeres ni aparte de ellos, no más modesto que inmodesto”.

El libro constaba de doce poemas, sin título, y fue el propio Whitman quien se encargó de editarla y llevarla a la imprenta. Eran menos de mil ejemplares, vendió pocos y regaló la mayoría, pero la ganancia estuvo en el ejemplar que le regaló al poeta Ralph Waldo Emerson, figura destacada de la literatura estadounidense y su primer admirador. Su crítica positiva, motivó a Whitman a seguir escribiendo, a pesar de que sus poemas anteriores no habían tenido ningún éxito, y su situación económica era lametable.

Leaves of Grass, que muchos quieren ver como una autobiografía es, más bien, una radiografía de las grandezas y miserias de la sociedad estadounidense en que le tocó vivir.

Whitman fue el primero en romper con los cánones de la poesía de sus contemporáneos y experimentar las posibilidades del verso libre, que no por novedoso estaba exento de profundo lirismo, y que influyó significativamente en la poesía de las generaciones que lo sucedieron, dentro y fuera de su país.

Walt nunca se casó y no tuvo hijos. Se dice, sin fundamentos sólidos que era homosexual o bisexual. Su biógrafo David S. Reynolds sugiere que Peter Doyle, un conductor de bus que conoció en 1866 y fueron amigos muy cercanos durante varios años, pudo haber sido una de sus parejas.

El escritor Oscar Wilde, quien lo conoció en 1882, escribió que no había dudas sobre la orientación sexual de Walt: Todavía guardo el beso de Walt Whitman sobre mis labios.

Otro posible romance pudo haber sido con Bill Duckett, a quien algunos biógrafos señalan como inquilino y otros como amante. Sin embargo, la única prueba es una fotografía que, dicen, tiene los rasgos característicos de los retratos de marido y mujer.

En 1876 conoció a Harry Stafford, de dieciocho años, en cuya casa familiar se hospedó Whitman. En algún momento el poeta le regaló un anillo que, años después fue devuelto tras una relación conflictiva.

También se le atribuye un romance con la actriz estadounidense Ellen Grey, pero no hay evidencia de hasta dónde avanzó la relación.

Terminada la Guerra Civil se estableció en Washington y trabajó para la Administración Pública, hasta que en 1873 su deteriorada salud lo obligó a trasladarse a Camden, en New Jersey, donde dedicó sus últimos años a revisar toda su obra, hasta su muerte por neumonía en 1892.

Sus restos reposan en el Cementerio Harleigh de Camden.

El primer epitafio fue escrito por el poeta Ralph Waldo Emerson:


Walt Whitman

Mayo 31, 1819 – Marzo 26, 1892.

Autor de Hojas de Hierba.

La más extraordinaria muestra de inteligencia y sabiduría

con que ha contribuido América.

Su vida fue una afirmación de libertad,

su poesía fue una celebración de la vida,

y su filosofía fue una preparación para la muerte.


El segundo epitafio es un fragmento de su poema Song of Myself:


Me alejo como el aire, agito mis blancos mechones al fugitivo sol,

disemino mi carne en remolinos y la convierto en copos de espuma.

Me regalo al barro para renacer desde la hierba que amo;

si me quieres de nuevo, búscame bajo las suelas de tus botas.


En el Rincón de los poetas de la Catedral de San Juan en New York, hay un cenotafio tomado de su poema Song of Myself:


En algún lugar estoy esperándote.


Sus últimas palabras, a su enfermero Warren (Warry) Fritzinger, según su médico, fueron: Shift, Warry.

Cambio (de posición), Warry.



¡OH CAPITÁN! ¡MI CAPITÁN! - (O Captain! My Captain!)

(Walt Whitman, en la muerte de Abraham Lincoln).


¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Ha llegado al final nuestra jornada,

ha sorteado la nave la tormenta, hemos ganado el premio que soñamos;

cerca está el puerto, se oyen las campanas, y jubilosa está la muchedumbre

contemplando la quilla majestuosa y el intrépido casco ya cansado.                                                                     

            ¡Pero, oh corazón! ¡Mi corazón!

                        Hay sobre la cubierta rojas gotas

                                    donde inmóvil mi noble Capitán

                                                permanece caído, frío y muerto.


¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Levántate y escucha las campanas;

por ti se ha enarbolado la bandera, por ti tocan a vuelo los clarines,

son para ti las flores y las cintas, por ti la multitud se ha congregado,          

por ti la turba delirante clama, para intentar de nuevo la esperanza.    


            ¡Aquí estoy Capitán! ¡Amado Padre!

                        ¡Sosteniendo en mi brazo tu cabeza!

                                    Es solo un sueño ver que en la cubierta

                                                permaneces caído, frío y muerto.


No me responde el Capitán; quietos están y pálidos sus labios,

en vano lo sostengo con mi brazo, el paso de su pulso se ha callado,

segura, anclada y firme está la nave que llega de cumplir su itinerario,

el azaroso viaje ha terminado y ha regresado al puerto victoriosa.


            Que se alegren las playas y se escuchen

                        tañidos de campanas, mientras lloro

                                    junto a mi Capitán que en la cubierta

                                                permanece caído, frío y muerto.



SÍNDROME DEL SABIO - (Savantism)


Por doquier, al mirar, veo cada éxito y cada gloria retrocediendo y acercándose, siempre obligados;

Por doquier horas, meses, años, allí comercios, pactos, establecimientos, incluso los más pequeños;

Por doquier la vida cotidiana, el habla, los utensilios, la política, las personas, las haciendas;

Por doquier nosotros también, yo con mis hojas y cantos, confiado, admirado,

Como un padre, que hacia su padre va, y lleva a sus hijos con él.



A UNA PROSTITUTA COMÚN - (To a Common Prostitute)


Tranquilízate, -siéntete cómoda conmigo-, yo soy Walt

Whitman, liberal y fuerte como la naturaleza;

no te excluyo hasta que el sol te excluya.

Hasta que las aguas se nieguen a brillar para ti,

y las hojas a susurrar para ti, mis palabras

no dejarán de brillar y de susurrar para ti.


Mi niña, hago una cita contigo, y te pido

que te prepares para ser digna de encontrarme;

y te pido que seas paciente y perfecta hasta que yo llegue.


Hasta entonces, te saludo con una cálida mirada,

para que no me olvides.



NI UNA MÁQUINA QUE FACILITE EL TRABAJO - (No Labor-saving Machine)


Ni una máquina que facilite el trabajo,

ni un descubrimiento he hecho,

ni podré dejar una herencia

para fundar un hospital o una biblioteca,

ni el recuerdo de un acto de coraje por Estados Unidos,

ni un éxito literario o intelectual, ni un libro para los anaqueles,

sólo dejo unas pocas melodías vibrando en el aire,

para amigos y amantes.



CITAS


- La prueba de un poeta es que su país lo absorba sentimentalmente de la misma forma que él absorbió a su país.

(Introducción a la edición de Leaves of Grass de 1855).


- En cuanto a mí,

(desgarrado, tempestuoso, incluso como yo, en medio de estos días vehementes;)

  tengo la idea de todo, y soy todo, y creo en todo;

  creo que el materialismo es verdadero,

  y el espiritualismo es verdadero --

  No rechazo nada.

  (De su poema With Antecedents).

 

- Respeto a Asiria, China, Teutonia y los hebreos;

  adopto cada teoría, mito, dios y semidiós;

  veo que las antiguas creencias, biblias,

  genealogías, son verdaderas, sin excepción…

  (De su poema With Antecedents).


- Whitman con la pluma era un hombre, Whitman en la vida privada era otro hombre.

(Thomas Donaldson).


 

 

*  Con información de Walt Whitman's America: A Cultural Biography. David S. Reynolds. Alfred A. Knopf, Inc., New York.  1995.

 

 


CAPÍTULO XCVII - PHILLIS WHEATLEY

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 CAPÍTULO XCVII

PHILLIS WHEATLEY

 

Phillis Wheatley, poetisa, primera afroamericana en publicar un libro de poesía en los Estados Unidos.

Senegambia, hoy Senegal, c.1753; Boston, 05-12-1784.

Su vida es una historia que prometía un horizonte claro y un desenlace feliz, pero su gran talento no fue suficiente para superar los prejuicios raciales de sus contemporáneos para aceptar su doble condición de negra y esclava.

A los siete años fue robada a su tribu en África Occidental y vendida a traficantes que la embarcaron en la goleta The Phillis -de ahí su nombre- y llevada a las colonias británicas en Estados Unidos. Allí fue comprada por John Wheatley, un próspero comerciante de Boston, como sirviente para su esposa Susana. Como era usual, se le dio el apellido Wheatley.

En su nueva familia le enseñaron las primeras letras, y la animaron a escribir poesía cuando se dieron cuenta de sus inclinaciones y habilidades literarias. Leyó a los clásicos griegos y latinos y a los catorce años escribió To the University of Cambridge, in New England, su primer poema.

En 1773, acompañada del hijo de los Wheatley viajó a Londres en busca de patrocinio para su obra, y encontró eco en Selina Hastings, condesa de Huntingdon, que ya había apoyado los escritos de antiguos esclavos liberados que compartían su fe. Logró así la publicación del volumen Poems on Various Subjects, Religious and Moral, que la hizo famosa tanto en Inglaterra como en las colonias americanas.

Figuras de la talla de George Washington y el poeta afroamericano Jupiter Hammon elogiaron su obra.

A los 20 años, después de la aparición de su primer libro, que era la primera obra poética publicada por una mujer afroamericana en lo que hoy es Estados Unidos, Phillis fue emancipada.

Hacia 1778, conoció y se casó con John Peters, un tendero negro liberto, de profesión verdulero. Tuvieron que enfrentar grandes dificultades, malas condiciones de vida y la muerte de sus dos bebés.

Después de que su marido fuera encarcelado por deudas en 1784, Wheatley cayó enferma y murió en la pobreza. Su último hijo murió unas horas después.

Sus restos reposan en el cementerio Copp’s Hill Burying Ground de Boston.

El cenotafio en el Rincón de los Poetas de la Catedral de San Juan en New York, se tomó de su poema Un Himno a la Humanidad:


Amplía la mente demasiado estrecha

y llénala con tu fuego.


En el Memorial de Mujeres de Boston hay una estatua en su honor, con las siguientes inscripciones:


I

Phillis Wheatley. Ca.1753-1784

Nacida en África Occidental y vendida como esclava del barco “Phillis” en la época colonial de Boston, fue un prodigio literario cuyo volumen de 1773, “Poemas sobre Varios Aspectos, Religión y Moral”, fue el primer trabajo publicado por un escritor africano en América.


II

¡Imaginación! ¿Quién puede cantar tu fuerza?

¿O quién describe la celeridad de tu carrera?

Cruzando el aire para encontrar la morada luminosa,

el palacio empíreo del Dios tronante,

podemos en tus alas ir más allá del viento

y dejar atrás el móvil universo:

Los ojos de la mente vagan de estrella a estrella,

miden el firmamento, tasan los reinos celestiales.

Allí con una mirada percibimos el poder total,

o deslumbramos con nuevos mundos tu alma ilimitada.

Sobre la Imaginación.


III

Yo, a edad temprana, por aparente cruel destino

fui arrancada de la casa feliz del África querida:

¿Qué terribles punzadas lastimaron,

qué amarguras labraron el seno de mis padres?

Fue esa alma acerada, no movida por ninguna miseria,

la de un padre aferrado a su criatura amada:

Tal es, tal es mi caso. ¿Y puedo, entonces, solamente rezar

para que otros no sientan jamás el dominio del tirano?

Para Su Señoría William, Conde de Dartmouth.


IV

…en cada Pecho humano, Dios ha sembrado un Principio, que llamamos Amor a la Libertad; es impaciente contra la Opresión, y anhela la Liberación…el mismo Principio vive en nosotros.

Carta al Reverendo Samson Occom. Febrero 11, 1774.



SER TRAÍDA DESDE ÁFRICA HASTA AMÉRICA - (On being brought from Africa to America)


La misericordia me trajo desde mi tierra pagana,

le enseñó a mi alma ignorante a entender

que hay un Dios, que también hay un Salvador:

Nunca había buscado la redención ni sabía de ella.

Algunos miran nuestra raza oscura con ojo desdeñoso,

“Su color es un hito diabólico.”

Recuerden, Cristianos, Negros, tan negros como Caín,

que pueden ser refinados, y unirse al angélico tren.



CAPÍTULO XCVI - HENRY VAN DYKE

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CAPÍTULO XCVI

HENRY VAN DYKE

 

Henry Jackson Van Dyke Jr., poeta, escritor, profesor, ensayista, traductor, diplomático y pastor presbiteriano estadounidense.

Germantown, Pennsylvania, 10-11-1852; Princeton, 10-04-1933.

Se graduó en la Universidad de Princeton en 1873, donde posteriormente enseñó literatura inglesa por veinticuatro años.

En 1913 fue designado embajador ante los Países Bajos y Luxemburgo, experiencias que relató en su obra Pro Patria.

En 1916 regresó a su país y poco después fue designado Miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.

Por algún tiempo fue presidente del Instituto Nacional de Artes y Ciencias.

The Other Wise Man, publicada en 1896, y The First Christmas Tree en 1897, dos de sus obras más conocidas fueron leídas inicialmente en voz alta a su congregación en New York como sermones y le significaron reconocimiento inmediato.

Otras historias y cuentos fueron recogidos periódicamente en volúmenes. Entre estas colecciones merecen mencionarse The Ruling Passion (1901), The Blue Flower (1902), The Unknown Quantity (1912), The Valley of Vision (1919), y The Golden Key (1926).

En cuanto a sus versos, fueron coleccionados en Poems y publicados en 1920.

Su producción literaria abarca alrededor de 70 libros.

En 1858 conoció al General Robert Edward Lee, quien lo invitó a un paseo a caballo. Con el tiempo, van Dyke lo mencionó entre los tres hombres que más influenciaron su vida; los otros dos fueron su padre Henry van Dyke Sr. y el poeta Alfred Tennyson.

Su hijo Tertius van Dyke publicó en 1935 Henry Van Dyke: A Biography.

Sus últimas palabras:


Algunos están tan temerosos de morir que nunca empiezan a vivir.


Sus cenizas reposan en el cementerio de Princeton, New Jersey.


INSCRIPCIÓN PARA EL RELOJ DE SOL DE KATRINA TRASK.  EN SU JARDÍN DE YADDO.

(Inscription for Katrina's Sundial. In her garden of Yaddo)


I.-

Las horas vuelan,

las flores mueren.

Los nuevos días,

las nuevas formas

pasan.

El amor queda.


II.-

El tiempo es

muy lento para los que esperan,

muy rápido para los que temen,

muy largo para los que sufren,

muy corto para los que gozan,

pero para los que aman

el tiempo no existe.


PARÁBOLA DE LA INMORTALIDAD

(También atribuída a Luther F. Beecher y a William Shakespeare).

(Gone from my site – A Parable of Immortality).

 

Estoy de pié sobre la costa.

Una barca a mi lado extiende sus blancas velas

frente a la brisa mañanera y empieza a desplazarse

sobre el mar azul.

Es un símbolo de belleza y poderío.

De pié, la veo perderse en la distancia

hasta que finalmente

parece un picotazo en una nube blanca,

justo donde se encuentran mar y cielo

para fundirse el uno con el otro.

Entonces, alguien a mi lado dice:

¡Vaya, se ha ido! 

¿Se ha ido a dónde?

Lejos de mi vista. Eso es todo.

Su mástil y su casco y su palo,

se ven tan grandes como cuando salieron de mi lado,

y se ve poderosa para llevar su peso de carga viva

hasta su lugar de destino.

Su disminuído tamaño es para mí, no para ella.

Y justo en el momento en que alguien

a mi lado dice, “¡Vaya, se ha ido!”

hay otros ojos mirando su llegada,

y otras voces listas para entonar el grito alegre:

“¡Ha llegado!”

Y eso es morir.


(Se sospecha que este último verso fue agregado por un desconocido).



CUATRO COSAS - (Four Things)


Cuatro cosas debe aprender el hombre

para alcanzar su verdadera historia:

pensar sin confusión y claramente;

amar sinceramente a sus semejantes;

actuar por motivos puramente honestos;

confiar seguramente en Dios y el Cielo.



UNA MILLA CONMIGO - (A mile with me)


¿Quién a mi lado correrá una milla

por el camino alegre de la vida?

Un compañero jubiloso y libre,

que se atreva a reír a carcajadas,

cuyo juego de sueños sea una fiesta,

como un niño feliz entre las flores

que llenan los senderos y los campos

en una milla que ambos recorremos.

¿Quién a mi lado correrá una milla

por el camino triste de la vida?

Un corazón amigo que perciba

sobre el oscuro prado las estrellas

y el sereno reposo al fin del día.

Un docto amigo que a decir se atreva

por el camino las palabras justas

en una milla que ambos recorremos.

Con tal amigo y compañero iría

a caminar hasta el final del viaje,

con la lluvia invernal o el sol de estío.

¿Y luego? ¡Adiós y nos veremos luego!