CAPÍTULO LXIII - ROBERT LOWELL

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 CAPÍTULO LXIII

ROBERT LOWELL

 

Robert Traill Spence Lowell Jr., poeta, escritor y traductor estadounidense.

Boston, 01-03-1917; New York, 12-09-1977.

Nació en el seno de una de las más antiguas y prominentes familias de Boston.

Asistió dos años a Harvard College antes de ser transferido a Kenyon College donde estudió poesía bajo la tutela del poeta, ensayista, editor y crítico literario John Crowe Ransom, y se graduó en 1940. Posteriormente se inscribió en Louisiana State University donde estudió con Robert Penn Warren y Cleanth Brooks, influyentes críticos literarios que contribuyeron considerablemente al New Criticism, y revolucionaron la manera de enseñar poesía en la educación superior estadounidense.

En 1940 contrajo matrimonio con la cuentista y novelista Jean Stafford, que ganó un Pulitzer en 1970 por The Collected Stories of Jean Stafford. La relación a menudo estuvo marcada por la infelicidad y Jean quedó con persistentes cicatrices emocionales y físicas. Con Lowell al volante, resultó gravemente herida en un accidente automovilístico, un trauma que describió en una de sus historias más conocidas, The Interior Castle. La desfiguración que sufrió fue un punto de inflexión en su vida. Se divorciaron en 1948. Lowell le había dedicado Lord Weary's Castle, libro que dio comienzo a su reputación como poeta.

En 1949 se casó con la escritora, novelista, crítica literaria, periodista, biógrafa y ensayista Elizabeth Hardwick, licenciada por la Universidad de Kentucky y Ph.D. en Literatura Inglesa por la Universidad de Columbia.

Durante veintitrés años lo amó, perdonó sus infidelidades, soportó sus crisis alcohólicas, atendió sus problemas mentales, y hasta lo acogió otra vez cuando Lady Caroline Blackwood, la nueva mujer por la que la había abandonado se aburrió de su vida desordenada.

Poco después de la muerte de Lowell, y muchos años después de haber escrito The Ghostly Lover y The Simple Truth, Hardwick empezó a escribir su famosa novela Sleepless Nights, entre autobiografía y testamento, criticada, inclasificable, y finalmente celebrada como una de las grandes novelas de finales del siglo XX.

“Cuando escribas mi epitafio, debes decir que fui la persona más solitaria que jamás haya vivido”, le dijo una vez a Robert.

Lady Caroline Blackwood era una talentosa periodista y escritora inglesa, primogénita del cuarto marqués de Dufferin y Ava, y heredera de la cervecería Maureen Guinness. Exmujer del pintor Lucien Freud, a quien conoció en una fiesta organizada por la esposa del célebre novelista Ian Fleming, se había escapado con él a París en 1952 a los veintiún años, se casaron en 1953, Caroline lo abandonó en 1956 y se divorciaron al año siguiente. Las peripecias de su matrimonio la llevaron a convertirse en una enamorada de la vida bohemia y, por ese camino, de los personajes que se cruzaron en su camino, salpicado de excesos, alcohol, barbitúricos, muchas relaciones, varios hijos y numerosos escándalos. Caroline escribiría años más tarde sobre las angustias de su infancia, abandonada a su suerte a pesar de los pergaminos de su ilustre linaje.

Su segundo matrimonio fue con el pianista y compositor Israel Citkowitz. Tuvieron dos hijas, aunque en sus últimos días Caroline confesó que una de ellas era hija del guionista Ivan Moffat. Citkowitz tuvo un final triste: A sus 63 años, los bomberos encontraron su cadáver descompuesto en el modesto apartamento donde había vivido sus últimos días.

Caroline hizo grabar sobre su tumba estos versos del poema In the Ward, de Lowell:


En algún lugar, tu espíritu

ha alcanzado la más alta vida:     

Todos los lugares comparados

con ese lugar                              

se convierten en nada.


Además de sus tres matrimonios -Freud, Citkowitz, Lowell- y del mencionado Ivan Moffat, Caroline también estuvo involucrada sentimentalmente con el crítico Cyril Connolly y el fotógrafo Walker Evans.

Blackwood vivía en Londres en abril de 1970 cuando conoció a Robert Lowell, entonces profesor invitado del All Souls College de Oxford, y se fue a vivir con él la misma noche en que se conocieron.

Sheridan, el hijo de ambos, nació en septiembre de 1971.

Después de divorciarse de sus respectivos cónyuges, Blackwood y Lowell se casaron en octubre de 1972.

Seguro como estaba del talento de Blackwood, Robert la animó a escribir su primera novela. Después hubo más novelas, biografías, cuentos, crónicas, reseñas…, y ella colaboró con Lowell en la versión final de The Dolphin.

Tras la muerte del poeta en 1977, Blackwood se fue a vivir a Irlanda y diez años después regresó a Long Island, en los Estados Unidos. A pesar de sus problemas con el alcoholismo, siguió escribiendo, entre otros libros, una biografía de la princesa Margarita y otra de Francis Bacon, publicadas en The New York Review of Books en 1992.

Murió de cáncer a mediados de febrero de 1996 en el Hotel Mayfair de New York. Tenía 64 años.

Más allá de sus trastornos de personalidad, las relaciones sentimentales de Lowell produjeron una enorme cantidad de buena literatura, de él y de las mujeres que compartieron su desordenada existencia. 

Lowell es considerado el más importante poeta en lengua inglesa de la segunda mitad del siglo XX. En 1947, con apenas 30 años ganó el Premio Pulitzer por sus dos primeros libros de poesía, Land of Unlikeness y Lord Weary’s Castle, en los cuales explora el lado oscuro del legado puritano estadounidense y es evidente la influencia de su conversión del episcopalismo al catolicismo.

En 1960 ganó el National Book Award de poesía por su libro Life Studies, en el cual aparecen muchos de sus poemas más famosos, como On a Mad Negro Soldier Confined at Munich, Man and Wife, Commander Lowell, y Skunk Hour, este último dedicado a Elizabeth Bishop, en respuesta a The Armadillo.

Escribió poesía rigurosamente formal y fue altamente elogiado por su excepcional y poderoso manejo de la rima y de la métrica. Obras como Near the Ocean, The Dolphin y Day by Day, son apenas una pequeña muestra de la belleza y la musicalidad de su poesía.

Se le conoció como el padre de la llamada poesía confesional, que encontró eco principalmente en sus alumnas Anne Sexton y Sylvia Plath.

Alistado en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, al ser convocado se declaró objetor de conciencia por lo cual pasó varios meses en prisión, así como por sus activas protestas contra la guerra de Vietnam.

Su vida personal estuvo llena de conflictos sentimentales y sicológicos. Fue diagnosticado de transtorno bipolar, sufrió severos episodios maníaco depresivos por los cuales estuvo repetidamente hospitalizado y finalmente murió de un ataque cardíaco, dentro del taxi que lo llevaba de regreso a casa de Elizabeth Hardwick, mientras abrazaba un retrato de Caroline, pintado por Lucien Freud. Este había sido su deseo:


Pido una muerte natural,
sin dientes por el suelo,
ni sangre derramada.


Sus restos reposan en el Cementerio Stark de New Hampshire. El epitafio nos recuerda un fragmento de su poema Endings:


…lo inmortal es removido

sin consentimiento del mortal. 


En el Rincón de los Poetas de la Catedral de San Juan en New York, se leen las últimas palabras de su poema Where the Rainbow Ends:

…Ponte de pie y vive,

la paloma ha traído una rama de olivo para comer.


HIJOS DE LUZ - (Children of Light)

Nuestros padres extrajeron su pan de los troncos y las piedras
y cercaron sus jardines con los huesos de los Pieles Rojas;
embarcaron en los países bajos de Holanda,
peregrinos expulsados por la noche de Ginebra,
plantaron aquí el germen luminoso de la Serpiente;
y aquí los reflectores giratorios intentan alarmar
las bulliciosas casas de cristal erguidas sobre la roca;
y los cirios se consumen junto a un altar vacío,
y hay luz donde la sangre desposeída de Caín
quema, sigue quemando el insepulto germen.


COMO UN SICOMORO JUNTO AL AGUA - (As a plain tree by the water). 

(El American plain tree o plátano americano, más conocido como sicomoro, alcanza una altura de 50 metros. Sus racimos de semillas colgantes individuales, suaves y en forma de bola, a menudo, persisten después de la caída de las hojas).

Las tinieblas han convocado a las tinieblas, y el oprobio
avanza por nuestras ventanas en esta planificada
Babel de Boston donde nuestro dinero conversa
y multiplica las tinieblas de una tierra
en formación donde la Virgen camina
y las rosas circundan su esmaltado rostro
o caen en astillas sobre calles resecas.
Nuestra Señora de Babilonia, pasa, pasa,
yo fui una vez la niña de tus ojos;
moscas, moscas sobre el sicomoro, en las calles.


Las moscas, las moscas, las moscas de Babilonia
zumban en mis tímpanos mientras el largo
y fúnebre canto de la gente hace explotar la hora
de las ciudades flotantes y el demonio cautiva
con su lengua de oro a los albañiles de Babel
para que levanten la ciudad de mañana hasta el sol
que jamás se pone en estas calles infernales
de Boston, donde la luz del sol es una espada
que golpea al que ha recibido al Señor:
moscas, moscas sobre el sicomoro, en las calles.

Moscas invaden las aguas milagrosas del helado
Atlántico y los ojos de Bernadette
que vieron a Nuestra Señora de pie en la gruta
de Massabielle, la vieron tan claramente
que su visión les obnubiló la razón. Cristo
yace en la tumba completamente abierta.
¡Oh muros de Jericó! Y todas las calles
hacia nuestra muralla atlántica cantan: “Cantad,
cantad por la resurrección del Rey.”
Moscas, moscas sobre el sicomoro, en las calles.


AGUA - (Water). (Para Elizabeth Bishop

Era una ciudad de langostas de Maine --
cada mañana botes cargados de remeros
partían hacia las canteras
de granito de las islas,

y dejaban docenas de desnudas
casas blancas de madera
adheridas como conchas de ostras
a una colina de rocas,

y por debajo de nosotros, el mar lamía
los laberintos de una ensenada
de pequeños y rústicos palillos,
donde se atrapaban los peces de carnada.

¿Recuerdas? Nos sentábamos sobre un trozo de roca.
Desde la distancia del tiempo
parece el color de los lirios
en descomposición, tornándose púrpura,

pero era solamente
la roca gris de siempre
volviendo al verde de siempre
cuando el mar la mojaba.

El mar empapaba la roca
a nuestros pies, todo el día,
y continuaba socavando
capa por capa.

Una noche soñaste
que eras una sirena ceñida a un pilote del muelle,
intentando arrancar
los percebes con las manos.

Queríamos que nuestras dos almas,
como las gaviotas, pudieran regresar
a la roca. Finalmente,
el agua era demasiado fría para nosotros.



CITAS


- Él es, pienso, el único poeta norteamericano reciente que escribe con éxito en el lenguaje, la cadencia y el ritmo de la sonora tradición inglesa.

(Edmund Wilson, a propósito de Robert Lowell).


- Un poema es un acontecimiento, no la descripción de un acontecimiento.

 

 

CAPÍTULO LXII - HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT

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 CAPÍTULO LXII

HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT

 

Hombre de letras y prolífico escritor estadounidense de poesía, ensayos, novelas y relatos, considerado un brillante y original maestro de la literatura fantástica y de la llamada ficción sobrenatural.

Providence, Rhode Island, 20-08-1890; id., 15-03-1937.

Fue un niño solitario y sufrió numerosas y frecuentes enfermedades, muchas de ellas aparentemente de origen sicológico.

Pero también fue un niño prodigio: A los dos años recitaba poemas, a los tres aprendió a leer, entre los seis y los siete escribió sus primeros relatos -The Noble Eavesdropper (1896), The Poem of Ulysses (1897)-, a los ocho había leído gran parte de la gigantesca biblioteca de su abuelo materno, a los dieciséis ya era columnista del Providence Tribune, editaba revistas y tenía conocimientos avanzados de ocultismo, ciencias, química, mitología, astronomía, astrología, bellas artes y arquitectura.

Su obra es una mezcla de literatura de terror y ciencia ficción que converge en su originalísima forma de narrar mitologías pavorosas de seres que viven en inframundos paralelos.

Gran parte de sus escritos fueron publicados en la revista Weird Tales. 

En 1924 contrajo matrimonio con la escritora estadounidense nacida en Ucrania, Sonia Haft Davis, siete años mayor que él.

Se mudaron al apartamento de Sonia en Brooklyn, pero pronto tuvieron dificultades económicas. Ella tuvo problemas de salud, perdió su tienda de sombreros, y el escritor no podía encontrar trabajo. Sonia se mudó a Cleveland en busca de empleo y le enviaba a su marido un pequeño subsidio con el que apenas subsistía. Algunos años después, cuando Lovecraft ya había regresado a Providence, al vivir separados, acordaron un divorcio amistoso, que nunca llegó a formalizarse.

Terminado su matrimonio, Sonia se trasladó a California en 1933. Tres años después, se casó con un doctor, Nathaniel Abraham Davies, en Los Ángeles. No supo de la muerte de Lovecraft hasta ocho años después, en 1945.

En sus memorias The Private Life of H. P. Lovecraft, una obra autobiográfica, Sonia narra el período de su relación y matrimonio con Lovecraft.

El escritor y crítico literario estadounidense Sunand Tryambak Joshi, una autoridad en temas de Lovecraft publicó en 1996 H. P. Lovecraft: A Life, seguramente la más exhaustiva biografía del escritor, actualizada y aumentada en I Am Providence: The Life and Times of H. P. Lovecraft, dos volúmenes publicados en 2010.

Entre 2004 y 2006 Joshi editó –además de Chronology of the Fiction of H. P. Lovecraft, donde recoge más de un centenar de relatos de ficción, y The Ancient Track: The Complete Poetical Works of H. P. Lovecraft (San Francisco, CA: Night Shade Books; 2001),- 5 volúmenes con toda la obra de Lovecraft:


- Dos centenares de ensayos recopilados en Collected Essays, Volume I: Amateur Journalism y Collected Essays, Volume II: Literary Criticism. (New York, NY: Hippocampus Press; 2004).

 

- Decenas de artículos científicos especialmente sobre astronomía y química, recopilados en Collected Essays, Volume III: Science. (New York, NY: Hippocampus Press; 2005).


- Relatos de viaje recopilados en Collected Essays, Volume IV: Travel. (New York, NY: Hippocampus Press; 2005).


- Diarios y relatos autobiográficos, más una treintena de ensayos sobre filosofía, mitología, humanismo, materialismo, idealismo, tiempo y espacio, recopilados en Collected Essays, Volume V: Philosophy, Autobiography & Miscellany. (New York, NY: Hippocampus Press; 2006).

Como si fuera poco, sus biógrafos aseguran que Lovecraft escribió varias decenas de miles de cartas a lo largo de su vida.

Entre sus escritos más conocidos y celebrados vale la pena recordar The Call of Cthulhu, At the Mountains of Madness, The Shadow over Innsmouth, The Case of Charles Dexter Ward y The Color out of Space, Fungi from Yuggoth, Supernatural Horror in Literature, At the Root y Cats and Dogs.

El extenso legado de Lovecraft incluye literatura, ensayo, historietas, cine, música y videojuegos. Varias obras suyas han sido llevadas al cine.

Apenas reconocido en vida, hoy su obra ha sido traducida a más de dos docenas de idiomas y se le considera un genio de la literatura de terror y uno de los escritores más influyentes del género fantástico del siglo XX.

Con apenas cuarenta y seis años, pobre y olvidado, Lovecraft murió de cáncer intestinal en el hospital Jane Brown Memorial de Providence.

Sus restos reposan en el panteón de su abuelo Phillips en el cementerio de Swan Point de Providence. El epitafio dice:


Yo soy Providence.


En la Biblioteca John Hay de Providence hay una placa que honra su memoria. Allí se lee un fragmento de su soneto Background (El N° XXX de Fungi from Yuggoth):


No puedo estar atado a cosas nuevas, básicas,

porque vi la primera luz en una ciudad antigua,

donde los techos descendían uno tras otro desde mi ventana

hacia un puerto pintoresco de suntuosos paisajes.


Calles con portales tallados donde los rayos del ocaso

bañaban viejos tragaluces y ventanas de pequeños cristales

y campanarios georgianos coronados con pestañas doradas --

tales fueron las visiones que formaron los sueños de mi infancia.



TRASFONDO - Soneto XXX de Hongos de Yuggoth.

(Background. Fungi from Yuggoth. Sonnet XXX).


No puedo estar atado a cosas nuevas, básicas,

porque vi la primera luz en una ciudad antigua,

donde los techos descendían uno tras otro desde mi ventana

hacia un puerto pintoresco de suntuosos paisajes.


Calles con portales tallados donde los rayos del ocaso

bañaban viejos tragaluces y ventanas de pequeños cristales

y campanarios georgianos coronados con pestañas doradas --

tales fueron las visiones que formaron los sueños de mi infancia.


Esos tesoros, herencia de una época de cautelosos cambios,

no pueden sino soltar los lazos de los fantasmas más débiles

que revolotean con formas volubles y confusas creencias

entre los muros inmutables de la tierra y el cielo.


Cortan las ataduras del momento y me liberan

para esperar solo frente a la eternidad.



POR DONDE UNA VEZ PASEÓ POE - (Where Once Poe Walked)

Las sombras giran eternamente sobre este suelo,
soñando con siglos que hace mucho se fueron;
enormes olmos se elevan solemnes entre lápidas y túmulos,
arqueados sobre un mundo oculto de otros tiempos.
Una luz antigua danza sobre el escenario,
y las hojas muertas hablan en susurros del pasado,
añorando visiones y sonidos que nunca volverán.
Solitario y triste se desliza un espectro
por los senderos que en vida transitaban sus pasos;
no cualquier mirada lo distingue, aunque su canto
resuena a través del tiempo con un encanto misterioso.
Solamente los pocos que conocen el secreto de su magia
vislumbran entre estas tumbas la sombra de Poe.


CITAS

- Infeliz es aquel a quien los recuerdos de la infancia solo traen miedo y tristeza.

- ¿Pero no son los sueños de los poetas y los cuentos de los viajeros notoriamente falsos?

- Un efecto muy importante de la lectura es la ampliación del vocabulario que siempre la acompaña.


CAPÍTULO LXI - HENRY WADSWORTH LONGFELLOW

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 CAPÍTULO LXI

HENRY WADSWORTH LONGFELLOW

 

 

Henry Wadsworth Longfellow, poeta, traductor, novelista y catedrático estadounidense.

Portland, Maine, 27-02-1807; Cambridge, 24-03-1882.

Era el segundo de los ocho hijos del abogado Stephen Longfellow y de Zilpah Wadsworth.

Estudió en una Academia privada de Portland hasta los catorce años y luego en 1922 ingresó al Bowdoin College de Brunswick. Allí entabló una duradera amistad con el futuro novelista y cuentista Nathaniel Hawthorne. Siempre tuvo la convicción de que lo suyo era la literatura y especialmente la poesía. Entre principios de 1824 y su graduación en 1825 escribió unas tres docenas de poemas.

El Bowdoin College le ofreció el cargo de profesor, con la condición de que estuviera algún tiempo en Europa para un mejor conocimiento de las lenguas que debía enseñar. Entre 1826 y 1829 viajó por Francia, España, Italia, Alemania e Inglaterra antes de regresar a Estados Unidos a mediados de agosto de 1829. Mientras estaba en el extranjero, aprendió francés, español, italiano, portugués y alemán.

Asumió entonces su cargo en Bowdoin como el primer profesor de lenguas modernas, y allí escribió textos en francés, italiano y español, y el libro de viajes Outre-Mer: A Pilgrimage Beyond the Sea.

En 1831 contrajo matrimonio con Mary Storer Potter. Se habían conocido en la escuela y se volvieron a encontrar años después durante un servicio religioso.

En 1833 se publicó su primer libro, la traducción de las Coplas a la muerte de su padre, de don Jorge Manrique.

En 1834 Longfellow aceptó una cátedra en la Universidad de Harvard, pero no tomó posesión de su cargo hasta 1837, después de haber completado una gira por países europeos y escandinavos.

En 1835 durante un viaje a Róterdam, falleció su joven esposa Mary, a causa de un aborto espontáneo.

A su regreso a Harvard empezó a publicar su poesía: Voices of the Night, que vendió cerca de cincuenta mil copias, y Ballads and Other Poems, incluidas en su célebre libro The Village Blacksmith.

En 1839 publicó Hyperion, a Romance, un testimonio sentimental en prosa bastante indiscreta, que cuenta la historia de su búsqueda de Frances “Fanny” Appleton, a quien había conocido en Europa poco después de la muerte de su esposa. Tras siete años de cortejo contrajeron matrimonio. Frances era hija del acaudalado comerciante de Boston, Nathan Appleton, quien compró la Casa Craigie como regalo de bodas para la pareja. Tuvieron seis hijos.

Fanny murió trágicamente a causa de las quemaduras ocasionadas por un incendio accidental en su casa a mediados de julio de 1861, un hecho que afectó duramente al poeta el resto de sus días.

Después de 1842, a su regreso de otro viaje por Europa publicó, entre otras obras, The Spanish Student: A Play in Three Acts, The Belfry of Bruges and Other Poems, Evangeline: A Tale of Acadie, la novela Kavanagh, el poema épico The Song of Hiawatha y The Courtship of Miles Standish and Other Poems.

En 1850 Longfellow publicó la coleción de poesía The Seaside and the Fireside, que dio nombre a los llamados Fireside Poets: Henry Wadsworth Longfellow, William Cullen Bryant, John Greenleaf Whittier, James Russell Lowell y Oliver Wendell Holmes Sr. Ocasionalmente se incluyó también en el grupo al poeta Ralph Waldo Emerson.

En 1864, Lowell publicó un libro titulado Fireside Travels, que ayudó a consolidar el nombre.

En la década de 1860, Longfellow pasó varios años traduciendo La Divina Comedia.

En su tumba del Mount Auburn Cemetery de Cambridge, Massachussets, hay grabadas cuatro palabras latinas en forma de cruz (DUX, LUX, REX, LEX), cuya historia se remonta a las catacumbas romanas. Cada palabra es un brazo de la cruz y las letras están arregladas de tal manera que la “X” final de cada palabra queda en el centro de la cruz.


LÍDER, LUZ, REY, LEY.


El cenotafio en el Rincón de los Poetas de la Abadía de Westminster, recuerda una estrofa de su poema The Jewish Cemetery at Newport:


Se ha marchado la vida, pero los muertos quedan,

y no son olvidados; una invisible mano,

esparce sus favores cual lluvia de verano,

y cuida sus sepulcros y guarda su memoria.


Hay otro cenotafio en el Rincón de los Poetas de la Catedral de San Juan, en New York:


Polvo eres, al polvo retornarás.

No se habló del alma.



EL DÍA TERMINÓ - (The Day is Done)


El día terminó y la oscuridad

cae desde las alas de la Noche,

como flota una pluma que se mece

y desciende desde un águila en vuelo.


Veo brillar las luces de la aldea

a través de la lluvia y de la niebla,

y me cubre una sombra de tristeza

que no puede mi alma resistir:


Un dejo de tristeza y de nostalgia,

en nada semejante a la amargura,

se asemeja a la pena solamente

como la niebla que parece lluvia.


Ven a mi lado, léeme un poema,

algo simple, que cante lo sincero,

algo que calme este sentir inquieto,

y aleje las tristezas de este día.


No de maestros clásicos o antiguos,

no de bardos insignes y sublimes,

cuyos pasos lejanos hacen eco

a través de las páginas del Tiempo.


Como acordes de músicas marciales,

sugieren con sus mentes poderosas

el esfuerzo sin fin de nuestra vida;

y mi anhelo esta noche es descansar.


Léeme algo de un poeta humilde,

de cuyo corazón brotó el poema

como lluvias de nubes del verano

o lágrimas de pronto de sus párpados;


de alguien que en jornadas extenuantes

y en difíciles noches de vigilia

atesore en su alma los sonidos

de bellas y sublimes melodías.


Son canciones que calman inquietudes

y silencian el pulso de la angustia,

y nos llegan al alma como llega

la bendición que sigue a la plegaria.


Léeme, pues, de ese valioso libro

el poema que tú hayas elegido,

y préstale a la rima del poeta

la belleza inefable de tu voz.


Se llenará de música la noche,

y las angustias del difícil día

sus tiendas doblarán como los árabes

y escaparán en medio del silencio.



UNA TUMBA SIN NOMBRE - (A Nameless Grave)


“Soldado de la Unión dado de baja”,

es la inscripción en una tumba ignota

en Newport News, al lado de las olas,

sin nombre o fecha; centinela, scout

muerto en combate o vergonzosa fuga

cuando la fragorosa artillería

carga cuñas de fuego entre las filas

de escuadrones valientes, sin temor.


¡Prócer ignoto junto al mar dormido

en tu olvidada tumba! Con vergüenza

siento latir mi pulso, arder mi frente,

cuando recuerdo que por mí tú has dado

todo lo que tenías, vida, nombre,

y que yo a cambio nada puedo darte.



LA CRUZ DE NIEVE - (The Cross of Snow)

(Longfellow escribió este poema en homenaje a su esposa Frances, dieciocho años después de su muerte).


En las largas, insomnes vigilias de la noche,

un dulce rostro -el rostro de una muerte lejana-

me mira desde el muro; baña su cabellera

un halo de luz pálida que emana de un candil.


Murió en este recinto; nunca un alma más pura

a través del martirio del fuego fue llevada

a su eterno reposo, y nunca en ningún libro

se leyó una leyenda de vida más bendita.


Existe una montaña por el distante Oeste

cuyos hondos barrancos han desafiado el sol

y en un desfiladero muestra una cruz de nieve.


Así llevo en mi pecho dieciocho años de cruz,

pasan las estaciones y cambian los paisajes,

pero mi cruz no cambia desde que ella murió.



CITAS


- La perseverancia es una gran parte del éxito; si tocas la puerta el tiempo suficiente con la fuerza necesaria, seguramente despertarás a alguien.


- No es el mal que recibimos el que nos hace daño, sino el que hacemos a otros.